Cordero de Dios
Entre una flojísima oferta cinematográfica en lo referente a lo comercial se abre paso esta semana una película que es una verdadera joya. Cordero de Dios Les InnocentesAgnus Dei, FranciaPolonia. 2016, está dirigida por Anne Fontaine y coescrita por ella, basándose en ...
Entre una flojísima oferta cinematográfica en lo referente a lo comercial se abre paso esta semana una película que es una verdadera joya. Cordero de Dios (Les Innocentes-Agnus Dei, Francia-Polonia. 2016), está dirigida por Anne Fontaine y coescrita por ella, basándose en una idea original de Philippe Maynial.
Fontaine cambia del tono al que nos tenía acostumbrados y después de la popularidad que le dieron películas en el género de comedia-drama romántico como Coco antes de Chanel y Adore, se pasa a terrenos sobrios y austeros para contar la historia verdadera de un grupo de monjas polacas que fueron víctimas de la brutalidad de las tropas soviéticas que avasallaron ese territorio, tras la salida de los soldados alemanes una vez concluida la Segunda Guerra Mundial.
Tomando como base las memorias de una doctora francesa que a la sazón trabajaba para la Cruz Roja de su país, Fontaine y sus guionistas desarrollan un argumento sensible, inteligente, muy profundo, en el que las convicciones religiosas y la fe juegan un papel fundamental para dar un sentido a los pensamientos y las acciones de estas mujeres. Si el hecho está retratado de manera fidedigna o no, poco importa. Lo interesante es que en la Segunda Guerra y en muchas otras en todo el mundo, es probable que ocurrieran sucesos muy similares producto de la barbarie y el salvajismo de que son víctimas los civiles, indefensos ante la crueldad de la maquinaria de la guerra.
La historia se inicia en el invierno de 1945, cuando una monja sale de su convento en medio del bosque en Polonia para acercarse a un puesto de socorro atendido por franceses. Con insistencia solicita la ayuda de Mathilde de Beaulieu, muy bien interpretada por Lou de Lâage, una joven doctora que en un principio se niega obedeciendo órdenes de sólo atender a otros franceses. Tras la insistencia de la monja y su petición de confidencialidad, Mathilde se decide a acompañarla al bosque.
Cuando llega al convento se encuentra con una mujer a punto de dar a luz, pero su sorpresa es mayúscula cuando descubre que hay un grupo de monjas embarazadas con fechas de parto aproximadas. Todas fueron violadas por un batallón de soldados soviéticos que tomó la zona y por unos días se apoderó del convento. La violencia sexual ha sido utilizada como arma a lo largo de los siglos. En el caso de estas monjas, su evidente estado las pone en una posición comprometida ante la comunidad que las rodea, se asumen deshonradas, aunque saben que son inocentes. Sufren, además, una grave crisis en sus convicciones religiosas al sentir traicionada su fe. En sus votos se entregaron como esposas de Jesús y estar embarazadas de otro hombre les resulta una monstruosa aberración con la que no pueden encarar ni a sus propias familias.
Anne Fontaine desglosa este sensible argumento con inteligencia para dar cabida a temas como el prejuicio social, la religión, la ética, la lealtad, la moral y la fe.
Cordero de Dios es una historia muy bien contada que no debe perderse.
