Talentos ocultos
Otra nominada en tres categorías del Oscar es la película Talentos ocultos Hidden Figures, Estados Unidos, 2016, que se estrena este viernes en nuestro país. Está basada en el libro homónimo de Margot Lee Shetterly y es el segundo largometraje como director de Theodore ...
Otra nominada en tres categorías del Oscar es la película Talentos ocultos (Hidden Figures, Estados Unidos, 2016), que se estrena este viernes en nuestro país. Está basada en el libro homónimo de Margot Lee Shetterly y es el segundo largometraje como director de Theodore Melfi, que también hace la adaptación.
Cuenta la historia verdadera, pero además casi desconocida, de tres mujeres negras que en los 60 rompieron esquemas y desafiaron a la cerrada, sobrada de testosterona y racismo, comunidad científica de la NASA.
Sigue desde su infancia a Katherine Johnson, interpretada por Taraji P. Henson. Desde niña, Johnson dio muestras de una mente matemática superdotada y avanzó notablemente en sus estudios hasta ingresar a la Universidad a los 15 años. Con el apoyo de sus padres y maestros superó los obstáculos que su condición de mujer y además de raza negra le imponían en la convulsa década de los 60. Los negros no tenían acceso a cualquier Universidad ni centro educativo, y Johnson pasó a la historia por ser la primera en romper muchas barreras.
En la película traba amistad con otras dos mujeres excepcionales: Dorothy Vaughan una ingeniera espacial encargada de un grupo de matemáticas, “computadoras humanas”, todas negras, que trabajaban para lo que sería después la NASA. El tercer personaje es Mary Jackson, graduada en Matemáticas y Ciencias Físicas. Vaughn está interpretada por Octavia Spencer, quien está nominada como Mejor Actriz de Reparto. La cantante y actriz Janelle Monáe convence como Mary Jackson.
En plena Guerra Fría y con los soviéticos y los estadunidenses enfrascados en la carrera espacial, el presidente John F. Kennedy aplicó presión a sus más brillantes científicos del Proyecto Mercury, dando por hecho públicamente que Estados Unidos posaría su bandera en la superficie de la Luna antes de que terminara la década de los 60. Bajo la supervisión de Al Harrison, muy bien Kevin Costner, pruebas iban y venían, cálculos fallaban, un error tras otro que no permitían avanzar.
Estas tres mujeres, particularmente Katherine Johnson, le plantaron cara al “club de Tobi”, que tuvo que acceder a trabajar con ellas codo con codo, y en varios momentos bajo sus órdenes. Johnson calculó con precisión lanzamientos y trayectorias que fueron la base del éxito del Mercury y los futuros proyectos hasta llegar a la Luna.
Melfi tiene el acierto de equilibrar el drama y las situaciones de comedia. Presenta a tres mujeres simpáticas y bien echadas para adelante que no aceptan un “no” por respuesta. Por un lado, explora su lucha contra la marginación y el rechazo, por el otro su condición femenina como amigas, madres y esposas, y también conecta con sus excepcionales talentos para las matemáticas, geometría, computación e ingeniería espacial. No profundiza, hay que reconocer que se resiente, pero su película funciona por la química en el reparto, un muy buen score, y por moverse en la exitosa fórmula que los gringos llaman feel-good movies (películas para sentirse bien), esas historias inspiradoras de las que uno sale de buen humor.
Es recomendable.
