Snowden
Lejos de estar entre lo mejor de su director Oliver Stone, a Snowden Estados Unidos, 2016 se le reconocen algunos valores como lo es la actuación del protagonista Joseph GordonLevitt, quien hace una gran recreación de Edward Snowden, el hombre que hizo público algo que ...
Lejos de estar entre lo mejor de su director Oliver Stone, a Snowden (Estados Unidos, 2016) se le reconocen algunos valores como lo es la actuación del protagonista Joseph Gordon-Levitt, quien hace una gran recreación de Edward Snowden, el hombre que hizo público algo que no era tan desconocido: los servicios de espionaje gringos están metidos en nuestros celulares, laptops, tabletas y, con el pretexto de interceptar posibles ataques terroristas, saben hasta a qué hora vamos al baño.
Stone comparte la autoría del guión con Kieran Fitzgerald y toman algunos elementos del libro The time of the octopus-La hora del pulpo, del abogado ruso Anatoly Kucherena, quien se ha hecho cargo de la defensa del exanalista de la CIA desde que viajó de manera clandestina a Rusia. Fue precisamente Kucherena, un hábil jurista ruso experto en los servicios de inteligencia de ese país, quien logró el estatus de “refugiado” para el hombre acusado de filtrar las maniobras de espionaje masivo por parte de la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) en Estados Unidos.
La historia se inicia cuando Snowden va a encontrarse en un hotel de Hong Kong con Laura Poitras, interpretada por Melissa Leo. El producto de esos encuentros es el documental Citizen Four que recibió el Oscar de la Academia en la categoría de documentales.
En un recurso muy visto en las biografías o biopics, la historia viaja al pasado cuando el antiguo empleado de la CIA hace un recuento de su vida para Poitras y Glenn Greenwald. Se describe como un estadunidense decidido a servir a su país, que estuvo en el Ejército, pero fue dado de baja por haber sufrido la fractura de ambas piernas y no haber quedado totalmente recuperado. Aprovechando su especialidad como analista de sistemas solicitó un puesto en la CIA, a la que ingresó hacia el 2006 como experto en seguridad informática.
La película maneja varios personajes ficticios y algunos tienen una clara intención crítica muy en el estilo de Oliver Stone, como sucede con Corbin O’Brian, interpretado por Rhys Ifans, que se presenta como el reclutador y tutor de Snowden, quien de inmediato detecta su talento en el tema de seguridad e informática. O’Brian es el antagonista en la novela de George Orwell 1984, y tiene su momento emblemático en la película de Stone en una conversación vía Skype con Snowden, cuando su imagen se va haciendo enorme y amenazante, tal como sucede en la versión cinematográfica del libro de Orwell.
Esta película no cuadra con las grandes biopics de Oliver Stone como Nixon, en mi opinión la mejor, W., o The Doors. También está lejos de sus historias de ficción más brillantes: Pelotón, Wall Street, Nacido el 4 de julio, Asesinos por Naturaleza, Un domingo cualquiera. La acción es lenta, tiene mucha paja y podrían obviarse casi 20 minutos de su duración.
Destaca el trabajo de Joseph Gordon-Levitt, que es un clon del verdadero Snowden en su aspecto físico, tono de voz, lenguaje corporal, etc., pero en términos generales el señor Stone esta vez deja mucho que desear.
