Yo soy yo, Don Quijote
En mi colección de discos de 33 revoluciones es una pieza muy apreciada la grabación de la puesta en escena en Broadway de El Hombre de la Mancha Man from la Mancha. La protagonizaba el actor norteamericano Richard Kiley que además estaba dotado con una voz excepcional y ...
En mi colección de discos de 33 revoluciones es una pieza muy apreciada la grabación de la puesta en escena en Broadway de El Hombre de la Mancha (Man from la Mancha). La protagonizaba el actor norteamericano Richard Kiley que además estaba dotado con una voz excepcional y que fue el primero en grabar El sueño imposible, la canción emblemática de este musical que resume muy bien el mensaje de la histórica novela, viva y vibrante después de 400 años.
Como se ha dicho, no se trata de una versión musical de Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes, sino una interpretación libre que originalmente fue un texto para televisión de Dale Wasserman que más tarde se adaptó al teatro con música de Mitch Leigh y letra de Joe Darion.
La obra, con un poco más de dos horas de duración, se ubica en una cárcel de Sevilla a la que ha ido a parar Miguel de Cervantes con su sirviente. A la espera de ser llevado ante el Tribunal de la Inquisición, el escritor es sometido a juicio por los otros reos que, de considerarlo culpable, le quitarán un preciado manuscrito. Para defenderse, Cervantes decide apoyarse en el recurso que domina: contar una historia. En el escenario los reos y el protagonista se desdoblan para la recreación de las aventuras del anciano don Alonso Quijano que, atrapado en una venturosa locura, se convierte en el noble hidalgo don Quijote de la Mancha, Caballero de la Triste Figura, defensor de los desprotegidos y mujeres en desgracia, luchador incansable con un altísimo sentido del honor, la verdad y el bien.
Los vientos de la juventud traen para el público que ya la conocemos y a una nueva generación, una espectacular puesta en escena de El Hombre de la Mancha que se representa en el Teatro de los Insurgentes, con toda la experiencia en la producción de Tina Galindo, Claudio Carrera, OCESA, y Morris Gilbert, bajo la dirección de Mauricio García Lozano.
Benny Ibarra, por cuya sangre corren las tablas, la música y una efervescente inquietud artística, toma el que es probablemente el reto más importante de su vida al interpretar tres personajes en escena: Cervantes, Alonso Quijano y el desgarbado Don Quijote. Con una banda musical compuesta para un barítono, Ibarra se sale de su círculo de confort y reelabora su voz de tenor para conmover al público convertido en Yo soy yo, Don Quijote. Ana Brenda Contreras se luce en el escenario con su voz y presencia como Dulcinea-Aldonza. A Carlos Corona le queda a la medida Sancho Panza, un personaje que seduce al público.
Parte de la orquesta se encuentra en el escenario. Muy buenos músicos que realizan solos como el de la chelista que introduce El sueño imposible, el guitarrista y el cantaor.
He visto El Hombre de la Mancha en otras ocasiones. Recuerdo entre la neblina de la memoria la de Claudio Brook, que tenía una voz excepcional. Lo que vemos hoy en el escenario del Insurgentes proyecta entusiasmo, energía, profesionalismo, juventud. El ensamble es impecable. Los actores y actrices además de actuar, bailar y cantar, fungen como utileros y tramoyistas para brindar un espectáculo inolvidable.
Muy recomendable.
