Tour de Cine Francés
Mañana jueves 8 de septiembre se inaugura la edición número 20 del Tour de Cine Francés, uno de los eventos cinematográficos más esperados por el público mexicano, ávido de pasar ya la página de superhéroes, explosiones, cintas animadas, monstruos y argumentos ...
Mañana jueves 8 de septiembre se inaugura la edición número 20 del Tour de Cine Francés, uno de los eventos cinematográficos más esperados por el público mexicano, ávido de pasar ya la página de superhéroes, explosiones, cintas animadas, monstruos y argumentos insustanciales. Ya lo revisaremos con calma, pero este verano no fue precisamente el más destacado en la larga lista de superproducciones hollywoodenses que invadieron nuestras carteleras.
Como ya es costumbre, el Tour se compone de siete películas francesas que van acompañadas de 22 cortometrajes producidos por el Instituto Mexicano de Cinematografía, que pueden optar al premio La Palmita, otorgado por la propia organización del Tour con la finalidad de apoyar a los jóvenes cineastas mexicanos.
También como en otros años, la programación del Tour tiene diversidad en los géneros, aunque dominan las comedias, que gustan mucho en nuestro país. Entre los actores se encuentran algunos viejos conocidos de los asiduos al Tour como Karin Viard, Isabelle Huppert, Daniel Auteuil, Mélanie Laurent, Jean Dujardin, y otros, aunque reconozco que voy a extrañar la acostumbrada película de François Ozon.
BOOMERANG.
Entre los dramas de esta edición se exhibirá Boomerang, dirigida por François Favrat y adaptada de la novela homónima de Tatiana de Rosnay, también autora de La llave de Sara que se convirtió en una exitosa versión cinematográfica.
Boomerang es un drama familiar sobre secretos, silencios, resentimientos y un pasado que, al no ser bien elaborado, da la vuelta como el boomerang del título.
El protagonista es Antoine, interpretado por Laurent Lafitte. Es un hombre en plena crisis de los cuarenta, agudizada porque no ha logrado sus objetivos económicos y profesionales, está divorciándose, y tiene una relación difícil con sus hijas. Su hermana menor Agathe (Mélanie Laurent), trata de sacarlo de su marasmo, y lo invita a pasar unos días en el pueblo cercano al mar en el que pasaron parte de su infancia.
Ahí, Antoine empieza a recordar los días tristes en que su madre murió ahogada en esas mismas playas 30 años atrás. Los recuerdos son vagos, pues era muy pequeño, pero sobre todo porque es un tema que en la familia está completamente vedado. Ciertos detalles despiertan sus sospechas, y empieza a hacer las preguntas incómodas que tanto su padre como su abuela paterna temen tanto, pues entre los dos han construido una mentira.
El drama de Antoine y su distancia con la familia, se van explicando en el curso del relato, que está muy bien llevado y nos mantiene interesados con ritmo y buenos giros. Ante el hecho de que es más doloroso y frustrante “no saber” que “saber”, Antoine no ceja y se enfrenta a todo y a todos para sacar a la luz el grave secreto que oculta su familia.
Es una película muy recomendable.
