Stranger Things (primera temporada)
Insisto, y ya sé que me van a comer viva los fans: el género de los superhéroes está desgastado y en franca decadencia. La gallina de los huevos de oro ha sufrido una sobreexplotación que sólo ha derivado en películas mediocres de las que muy pocas se salvan. Recibí ...
Insisto, y ya sé que me van a comer viva los fans: el género de los superhéroes está desgastado y en franca decadencia. La gallina de los huevos de oro ha sufrido una sobreexplotación que sólo ha derivado en películas mediocres de las que muy pocas se salvan. Recibí gran cantidad de quejas cuando critiqué Superman vs. Batman: El amanecer de la justicia, pero la reciente y polémica producción de DC Cómics Escuadrón suicida, que por cierto, qué buena publicidad gratuita se ganó en México gracias al conflicto Cinemex-Universal, no me mueve más que a seguir pensando lo mismo: el género va en picada.
Los productores de series han caído también en la tentación de visitar a superhéroes conocidos como Daredevil, con poco éxito, pero por fortuna la extensa oferta de series de televisión está destacando buenas opciones de manera importante.
Una que usted no puede perderse es Stranger Things, producción de Netflix escrita y dirigida por Matt y Ross Duffer. La premisa descansa, hasta el momento, en torno al fenómeno de las desapariciones sobrenaturales. Podría pensarse que es otro tema muy gastado, pero lo ingenioso de esta serie es cómo se van desarrollando los hechos, al menos en esta primera temporada de ocho capítulos.
La acción se ubica en los ochenta, con un impecable diseño de arte en todos los aspectos: el vestuario, peinados, maquillaje, escenografía, decorados, utilería, música, coches, casas, etcétera. La iluminación y la estética son elementos que reafirman esta intensa nostalgia por aquellos años del siglo XX. El reparto es otro gran valor de Stranger Things. Destaca Winona Ryder que, después de años de mantener un bajo perfil y tras haber superado el incidente en que fue sorprendida robando en una tienda, regresa por sus fueros e interpreta un gran personaje. De aquella Winona de La edad de la inocencia, que da vida a una ingenua y sobreprotegida jovencita en la aristocrática sociedad neoyorquina de principios del siglo XX, hoy surge una mujer madura, guapísima, intensa.
El relato es, además, un eficiente y equilibrado coctel que introduce pequeñas dosis de películas como E. T. El extraterrestre de Steven Spielberg, Súper 8 de J. J. Abrams, hasta un poco de Encuentros cercanos del tercer tipo. También se relaciona con series como Lost o los X-Files. Una pequeña comunidad en medio de la nada, niños superdotados, otros con problemas de rechazo e inadaptados con los que el espectador se conecta de inmediato, bicicletas, un misterioso y hostil instituto de investigación paranormal, la insinuación de una criatura terrorífica, familias desintegradas, un poquito de sexo adolescente, un notable manejo del suspenso y el ritmo, y una lista de protagonistas muy bien construidos, son algunos elementos que le dan al argumento gran solidez y nos mantienen atrapados de principio a fin en cada capítulo.
Winona Ryder interpreta a Joyce, una mamá sola con dos hijos adolescentes, que trabaja en un supermercado y con dificultades va sacando adelante a la familia. El hijo pequeño, Will, es del grupo de inadaptados, “bichos raros” inteligentes, que vivirá una experiencia que volteará de cabeza las vidas de su familia y de sus amigos.
No le doy más detalles, mejor descúbrala usted mismo y verá que no la va a soltar.
