Amor mío
Dos actrices y directoras colaboran de nuevo en esta película francesa, que contendió por la Palma de Oro en el Festival de Cannes, y se estrena el próximo viernes en pantallas nacionales: Amor mío Mon Roi, Francia, 2015. Por un lado la dirección corre a cargo de ...
Dos actrices y directoras colaboran de nuevo en esta película francesa, que contendió por la Palma de Oro en el Festival de Cannes, y se estrena el próximo viernes en pantallas nacionales: Amor mío (Mon Roi, Francia, 2015). Por un lado la dirección corre a cargo de Maïween que además coescribe el guión junto a Étienne Comar. Y la pareja protagónica está interpretada por Emmanuelle Bercot y Vincent Cassel.
Bercot dirigió recientemente Con la frente en alto, que todavía está en algunas salas de la zona metropolitana de la Ciudad de México y está protagonizada por Catherine Deneuve. Se desempeña también muy bien como actriz como lo muestra el premio a la mejor actuación femenina que acaba de recibir en Cannes, precisamente por su trabajo en Mon Roi-Mi Rey que en México se conocerá como Amor mío. Su compañero en la cinta es Vincent Cassel, que hace una interpretación intensa, demandante, de grandes contrastes.
Maïween, quien también se ha desempeñado como actriz en historias como El quinto elemento y muchas otras, ahora dirige, aunque con ciertos tropiezos, pero no cabe duda que su pareja protagónica comparte gran química, y se ponen bien en la piel de una pareja de amantes que viven una conflictiva relación.
La cinta se inicia en una zona de esquí en la que Tony (Bercot), una mujer en sus cuarenta, se lanza montaña abajo casi con desesperación. Sufre un grave accidente y la encontramos en un hospital para rehabilitación, en el que tendrá que pasar una temporada para recuperarse del rompimiento de los ligamentos de la rodilla. Los tratamientos la someten a intenso dolor.
A partir de este sufrimiento físico, casi auto infligido, Tony hará múltiples viajes al pasado para explorar los agridulces recuerdos de su intermitente, pero intensa relación amorosa con Giorgio (Cassel), al que amó y por el que fue amada de manera feliz y saludable al principio, pero entrando en una espiral de inestabilidad, reproches, destrucción, sadomasoquismo, pasión, y dolor, mucho dolor. Tony y Giorgio no podían estar juntos, pero tampoco separados.
El esquema de la premisa es atractivo, pues no es la clásica historia de amor de parejas en sus veinte o treinta. Los protagonistas de Amor mío están entre los cuarenta y cincuenta. Ninguno de los dos ha tenido hijos, parecería que su circunstancia y aparente madurez, les da los mejores auspicios para formar una familia estable que ambos desean.
Conforme vamos atestiguando el desarrollo de la pareja, la historia nos lleva al presente en el proceso de recuperación física y emocional de Tony en la clínica, y es ahí donde la edición puede ser un punto débil en Amor mío, pues los saltos en el tiempo llegan a ser confusos, omiten situaciones, no es claro el tiempo que transcurre, etc.
Aun con sus fallas en la dirección Amor mío es efectiva porque los personajes están bien construidos. Emannuelle Bercot convence como una mujer apasionada que está irremediablemente ligada a un hombre inestable, egoísta, hasta cruel, pero al que Vincent Cassel sabe imprimirle una simpatía natural que justifica que ella lo ame con locura. Ambos tienen gran capacidad de improvisación y proyectan complicidad y frescura.
Recomendable y de lo mejorcito de los estrenos en este viernes.
