Nuestra pequeña hermana

Del autor de De tal padre, tal hijo, se estrenó la cinta japonesa Nuestra pequeña hermana Umimachi Diary, Japón, 2015. Con la primera, el director Hirokazu Koreeda recibió varios reconocimientos en el 2013, entre ellos la nominación a la Palma de Oro en el Festival ...

Del autor de De tal padre, tal hijo, se estrenó la cinta japonesa Nuestra pequeña hermana (Umimachi  Diary, Japón, 2015).

Con la primera, el director Hirokazu Koreeda recibió varios reconocimientos en el 2013, entre ellos la nominación a la Palma de Oro en el Festival de Cannes y el premio del jurado de ese evento. De tal padre, tal hijo es, sin duda, superior a Nuestra pequeña hermana y en ella explora, con la sensibilidad que lo caracteriza, el proceso que vive un matrimonio al enterarse, cuando su hijo tiene alrededor de cinco años de edad, de que no es su hijo biológico y que por un error fue cambiado por otro niño en el hospital donde nació. El papá, que es un hombre muy involucrado con sus negocios y, en cierta forma metalizado, está identificado con el hijo que ha creído suyo y tiene que tomar decisiones que cambian radicalmente su vida y su forma de ser. Se la recomiendo ampliamente.

Nuestra pequeña hermana también se desarrolla en una temática familiar, que es una constante en el cine de Koreeda. Se inicia en una población de Japón, alejada de sus grandes urbes, en la que viven tres hermanas, dos adultas y una todavía adolescente. Juntas han sobrevivido tras el abandono del padre que se enamoró de otra mujer cuando eran pequeñas, y también la ausencia de su madre, que no soportó la partida de su esposo en brazos de otra, y decidió irse también dejando a las tres niñas.

Ellas han crecido y han formado una familia singular en la casa que han heredado de su abuela materna. La mayor, maternal, dulce y paciente, pero dura consigo misma, es enfermera. La segunda es empleada de un banco y vive más abiertamente. Se relaciona con hombres y es mucho más relajada. La tercera tiene aún vestigios de su infancia y trabaja en una tienda de deportes.

Un día se enteran de la muerte de su padre y de que tuvo una hija con su segunda esposa, que también murió. Al morir el papá tenía una tercera mujer. Sin resentimientos deciden asistir al funeral que es en otra población, y ahí conocen a su hermana de alrededor de 15 años, quien cuidó al papá hasta el final y la invitan a que se mude a vivir con ellas.

Hirokazu Koreeda cuenta de nuevo una bella historia, ahora sobre mujeres que saben salir adelante  solas, sin papá, sin mamá, en algo que el cine norteamericano convertiría en una nueva versión de Mujercitas, pero que en Nuestra pequeña hermana se aleja del melodrama dulzón, y destaca a estos personajes femeninos fuertes, amorosos, solidarios y valientes. El único “pero” que le pondría a su guión es que llega a ser reiterativo y se solaza demasiado en ciertas secuencias.

Haciendo una adaptación del manga Akimi Yoshida, Koreeda describe con precisión a cada una de ellas que tienen dolor y abandono en su pasado, pero que saben evolucionar. Los momentos de convivencia suceden en su mayor parte en torno a la comida, y están recreados dentro de la casa, en la cocina y la mesa. Con la llegada de esta cuarta hermana, y dejando atrás los fantasmas a través del lenguaje del amor, esta familia de jóvenes valientes confirma que no necesitan nada más que a sí mismas.

Muy recomendable.

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