La jugada maestra
Encontrar esta película en la cartelera le costará más trabajo que una partida complicada de ajedrez, pues está programada en muy pocas salas. Se trata de La jugada maestra Pawn sacrifice, Estados Unidos, 2014. La dirige Edward Zwick, un realizador con una trayectoria ...
Encontrar esta película en la cartelera le costará más trabajo que una partida complicada de ajedrez, pues está programada en muy pocas salas. Se trata de La jugada maestra (Pawn sacrifice, Estados Unidos, 2014). La dirige Edward Zwick, un realizador con una trayectoria importante en la que figuran Tiempos de gloria (Glory, 1989), Leyendas de pasión (1994), Valor bajo fuego (1996), El último samurái (2003), Diamante de sangre (2006), De amor y otras adicciones (2010), además de su trabajo como productor y escritor tanto en cine como en televisión.
No sé jugar ajedrez, pero me da la impresión de que el manejo en la película no requiere de que como espectador uno conozca las reglas del juego. El guión está basado en una historia escrita por Steven Knight, autor de Promesas del Este, que colabora en el libro cinematográfico. El argumento recrea la vida de Bobby Fischer, el campeón norteamericano de ajedrez fuera de serie, considerado un fenómeno único por el público, aficionados, críticos y sus propios rivales. A la vez revisa su paranoia, su dificultad para socializar, su empeño por ser antipático o snob o soberbio o colérico. Nunca queda muy claro en la película. El eje de la trama es el desarrollo de Fischer, que a los 14 años se coronó como el campeón de ajedrez más joven de Estados Unidos.
Pawn sacrifice-El sacrificio del peón-La jugada maestra, está protagonizada por Tobey Maguire, quien además es productor ejecutivo. Como actor le he visto mejores momentos y, además, según dicen los que conocieron a Bobby Fischer en sus tiempos de gloria, era mucho más alto que Maguire y resultaba hasta imponente, y el actor es de estatura más bien baja.
La película inicia intercalando material de los diversos noticiarios de televisión en todo el mundo, que seguían el curso del Campeonato Mundial de Ajedrez de 1972, entre el entonces soviético Boris Spassky y Fischer. La vida de este último estuvo marcada por una infancia complicada, pues no conoció a su padre, y su madre, de origen suizo, era una mujer dominante y manipuladora, quien le metió en la cabeza la idea de que eran espiados y observados constantemente. Los exabruptos sicóticos de Fischer lo hacían una personalidad casi intratable, pero su indudable genialidad como ajedrecista lo llevó a convertirse en toda una estrella internacional.
Tanto Fischer como Spassky eran una suerte de peones del gobierno norteamericano y el soviético, que en plena Guerra Fría tomaron el reto de abarcar la supremacía en cualquier disciplina que sonara a competencia mundial, en este caso el ajedrez. Para ambos países era vital que su jugador se llevara el campeonato.
Edward Zwick nos cuenta la biografía de Fischer, pero está lejos de definir si quiere profundizar en el hombre o en el brillante jugador de ajedrez. Liev Schreiber interpreta de manera convincente a Boris Spassky, pero tiene escasos parlamentos en la película, dan ganas de saber un poco más de él. Conociendo un poco más de la vida de Fischer, el papel se antoja un poco grande para Tobey Maguire, quien sin duda se esfuerza para llenar sus zapatos, pero probablemente por inconsistencias en la dirección, no acaba de cuadrar en el personaje.
Con todo, La jugada maestra es una película que se deja ver con buenos momentos de suspenso.
