Vigilancia extrema
Una buena muestra del cine de acción surcoreano llega a muy escasas salas el día de hoy: Vigilancia extrema GamsijadeulCold Eyes, Corea del Sur, 2013, codirigida por Byungseo Kim y Uiseok Jo, con un guión de este último y KinYee Au. La película inicia con una secuencia ...
Una buena muestra del cine de acción surcoreano llega a muy escasas salas el día de hoy: Vigilancia extrema (Gam-si-ja-deul-Cold Eyes, Corea del Sur, 2013), codirigida por Byung-seo Kim y Ui-seok Jo, con un guión de este último y Kin-Yee Au.
La película inicia con una secuencia que nos engancha desde los primeros minutos. Transcurre en el interior de un vagón del Metro. La cámara manejada con pericia recorre los rostros de varios ocupantes, pero se detiene particularmente en una jovencita que viste una chamarra con la capucha puesta y que viaja de pie, se le ve atenta, como esperando que algo suceda; un hombre dormita y al despertar se levanta desorientado y tropieza con una pasajera que se molesta porque le tira sus bolsas.
Más allá otro viajero que viste impermeable resuelve un Sudoku, con pluma fuente por cierto. Todos están relacionados entre sí, lo que se hace evidente en el juego de miradas y gestos, no se habla una palabra. De ahí que el título en inglés, Cold eyes-Ojos fríos (no me fue posible saber la traducción del original en coreano) viene bien al caso, pues en el lenguaje de la película se establecen diálogos y motivaciones sólo con miradas.
Vigilancia extrema es un thriller bien logrado, que aunque sin ser una gran película resulta muy entretenido. En los momentos de acción (persecuciones, peleas, explosiones, etc.) los directores, debutantes con potencial, muestran un dominio particular de los efectos especiales y una muy buena fotografía.
La trama gira en torno a la cacería de una banda de asaltantes que, con métodos sofisticados y muy precisos, logra dar golpes millonarios desapareciendo después sin dejar rastro. Aunque es una película coral, la joven del principio es una suerte de eje de rotación, pues tras ser puesta a prueba logra ingresar al grupo de policía de élite que tiene la misión de capturar a la banda y su astuto y sanguinario líder. Dirigidos por un experimentado agente los miembros del grupo policiaco son, en su mayoría, menores de 30 años y todos tienen nombres de animales que el propio director les asigna. “Flor de cerdo”, como llama a la chica, es la novata del conjunto y tiene un talento especial que a veces se ve afectado cuando la dominan las emociones.
Entiendo que se trata del remake de una versión anterior china que no he visto, pero además tiene marcada influencia de cómo se explota este género en el cine norteamericano con una central policiaca de alta tecnología plagada de monitores y consolas con señal satelital, muy en el estilo de Misión: Imposible. Esto no es de ninguna manera un defecto, pues aun con el desfile de clichés el ritmo se mantiene y tiene secuencias verdaderamente espectaculares, que van desde aparatosas persecuciones por las calles de Seúl, hasta cacerías a pie entre callejones y mercados.
Tenemos pocas oportunidades de ver cine coreano y Vigilancia extrema es una opción atractiva que se deja ver, mantiene el suspenso y nos engancha desde los primeros minutos.
