Mi abuela
Muy en la línea del cine independiente norteamericano Mi abuela Grandma,Estados Unidos, 2016 es una grata sorpresa en la reciente cartelera que está cuajada de producciones que compiten por un Oscar. Dirigida y escrita por Paul Weitz que tiene en su filmografía trabajos ...
Muy en la línea del cine independiente norteamericano Mi abuela (Grandma,Estados Unidos, 2016) es una grata sorpresa en la reciente cartelera que está cuajada de producciones que compiten por un Oscar.
Dirigida y escrita por Paul Weitz que tiene en su filmografía trabajos como American pie, Little Fockers, entre lo poco memorable, y About a boy o Being Flynn entre lo rescatable.
Mi abuela es una película fresca, casi irreverente, que sucede en unas cuantas horas de un día que se inicia cuando Elle, interpretada por Lily Tomlin, —que no deja de parecerme que en sus últimos trabajos como en la serie de televisión con Jane Fonda, Grace and Frankie, y en esta misma Mi abuela, se interpreta a sí misma en buena medida—, termina su relación con Olivia, quien ha sido su pareja en los últimos cuatro meses.
Elle de hecho se parece al personaje de Tomlin en Grace and Frankie, pero aquí es además lesbiana y un poco cascarrabias: una mujer hecha a sí misma, escritora que ha tomado sus propias decisiones, alternativa, plantada, que parece no necesitar de nadie.
Ha elegido con quién relacionarse, tuvo una hija, y está segura de que le gustan las mujeres. El rompimiento con Olivia, mucho más joven que ella, la ha llevado a recordar a la que fue su pareja de siempre y que murió un año antes.
Ambas fueron las madres de Judy, Marcia Gay Harden, empresaria de recia personalidad, con pésima relación con Elle, ya que se entendía mucho mejor con su otra mamá a la que añora, y que además está considerablemente alejada de Sage, su hija, quien prefiere recurrir a la abuela en un problema antes que a su propia madre.
Cuando Elle está en pleno proceso de lamentación de su mala suerte, a los pocos minutos una jovencita toca a su puerta.
Es Sage, su nieta, quien va a visitarla para decirle que está metida en un grave problema y necesita de su ayuda. El problema de Sage no es cualquier cosa, y sobre todo para ciertas audiencias puede resultar digamos sensible.
A partir de ese momento la historia se desarrolla mientras la abuela y la nieta recorrerán diferentes lugares para buscar la solución al conflicto de Sage.
Sin ser una gran película Mi abuela cumple en su intención de contar una historia de tres generaciones de mujeres, dejando bien definidas las personalidades de cada una.
Mientras Sage y Elle van visitando amigos de ésta que puedan ser de ayuda, la película se convierte en una road movie, y vamos conociendo esos lados oscuros que todas las familias quieren ocultar o, en dado caso, prefieren ignorar.
Elle es una mujer egoísta, es innegable, y ha lastimado a muchas personas. Como mamá tuvo muchas fallas y Judy tiene razón en estar resentida; pero el problema es que su sensación de abandono la ha descargado en su propia hija Sage.
Entre las tres hay una cadena de ausencias, abandonos, malos entendidos, distanciamiento, mucho sarcasmo, hiriente ironía, y pocos elementos que ayuden a que la relación entre las tres pueda sanar.
Lo mejor es el trabajo de Lily Tomlin, quien, además tiene buena química con Julia Garner, la actriz que da vida a su nieta, y que si de algo está segura es de adora a su alternativa abuela.
Es una película que invita a reflexionar y, además, entretiene.
