Anomalisa
¿Qué hay de nuevo bajo el Sol en lo que a historias y argumentos se refiere? Los mismos relatos se repiten por los siglos de los siglos, desde que los primeros humanos se sentaron en torno a una fogata y empezaron a contar historias. Como siempre digo en este espacio, la ...
¿Qué hay de nuevo bajo el Sol en lo que a historias y argumentos se refiere? Los mismos relatos se repiten por los siglos de los siglos, desde que los primeros humanos se sentaron en torno a una fogata y empezaron a contar historias. Como siempre digo en este espacio, la magia está en cómo se cuentan esas historias, y en eso y por fortuna, todavía hay artistas excepcionalmente novedosos.
Charlie Kaufman es uno de esos realizadores que rompen esquemas e impone nuevos modos para narrar tramas ya muy explotadas, de manera vanguardista, desafiante y muy original. Su filmografía está llena de ejemplos, como su participación en los guiones de Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, Adaptation: El ladrón de orquídeas, ¿Quieres ser John Malkovich?, Confesiones de una mente peligrosa. Con sus historias, Kaufman muestra un gran conocimiento de la condición humana, las dificultades en las relaciones de pareja, las inseguridades, debilidades, miedos. Siempre nos deja mucho en qué pensar.
Como director, Kaufman estrena este viernes en México su tercer largometraje, después de Synecdoche de 2008 con un espléndido Philip Seymour Hoffman, y uno más para televisión que no alcanzó mayor difusión en México: How and Why.
Anomalisa (Estados Unidos, 2015) está dirigida al alimón por Kaufman y Duke Johnson. Siempre buscando innovar ahora incursionan en el campo de la animación stop motion. En una hora y media cuenta la historia de Michael Stone, un inglés experto en conferencias motivacionales para atención de clientes. Stone viaja a Cincinnati para una presentación y desde el principio se muestra como un hombre, —en sus cuarenta tardíos— que atraviesa una grave crisis personal y familiar, incómodo, desubicado, insatisfecho. El británico David Thewlis le da voz a Michael, mientras que todos los personajes con los que va entrando en contacto: un pasajero en el vuelo, el empleado del hotel, el taxista, una exnovia, etc., todos tienen la misma voz, la del actor Tom Noonan. Con este extraño recurso, que en el primer acto de la película resulta desconcertante, Kaufman y Johnson reafirman la crisis de Michael que, finalmente, tendrá que llegar a la conclusión de que el problema está en él, y no afuera.
En esto de los complicados recovecos del amor Charlie Kaufman es brillante y su construcción de Michael y la voz de Thewlis, completan el perfil sicológico del personaje de manera impecable. En la primera noche, previa a su conferencia, Michael conoce a Lisa, una chica gris, poco agraciada, simple, pero por esos mecanismos incontrolables en las reacciones de la mente, el alma y la hormona, algo insólito seduce a Michael: la voz de Lisa es diferente a todas las demás, interpretada por Jennifer Jason Leigh. Lisa podría cambiar su vida.
Anomalisa es una película animada que contiende por el Oscar en este rubro, aunque creo que se lo llevará Intensa Mente-Inside out. La técnica presenta escenarios planos, poco detalle y escaso contraste en el color, que refuerza el estado de ánimo del protagonista. Es una historia para adultos sobre adultos, con secuencias de sexo y desnudos muy bien logradas.
Como siempre con los guiones de Charlie Kaufman, nos llevamos Anomalisa para pensar por varios días y ¿por qué no?: verla otra vez.
Muy recomendable. No se la pierda.
