Oscar Documentales: Tierra de cárteles
Cada año se va haciendo más interesante la categoría del Oscar al Mejor Documental gracias a la evolución de este género en las cinematografías de todo el mundo. Para esta edición, las cinco propuestas totalmente heterogéneas son las siguientes: Amy, del que ya ...
Cada año se va haciendo más interesante la categoría del Oscar al Mejor Documental gracias a la evolución de este género en las cinematografías de todo el mundo. Para esta edición, las cinco propuestas totalmente heterogéneas son las siguientes:
Amy, del que ya hablamos en este espacio y es un impecable retrato de las tormentas de vida de la cantante Amy Winehouse; La mirada del silencio, que sigue a una familia en busca de respuestas en torno al violento asesinato de su hijo en Indonesia; Winter on fire-Invierno en llamas, sobre el movimiento estudiantil en Ucrania que buscaba la integración de ese país a la Unión Europea; What happened, miss Simone? sobre la cantante y activista norteamericana Nina Simone, y Cartel Land-Tierra de Cárteles, que sigue la génesis de las autodefensas en el estado de Michoacán.
En nuestro país llama particularmente la atención la presencia entre los documentales candidatos de Tierra de cárteles, producción estadunidense con participación mexicana, dirigida, producida y escrita por el joven cineasta Matthew Heineman, coproducido por la primera mujer ganadora del Oscar como directora, Kathryn Bigelow, y auspiciado por el Instituto Sundance fundado por Robert Redford. El tema es una puntual revisión del surgimiento de los grupos de autodefensa en Michoacán, en el marco de la brutalidad de la guerra contra las drogas de uno y otro lado de la frontera. Por una parte se acerca a un grupo de vigilantes “justicieros” en la franja fronteriza del estado de Arizona, que ven un peligro en el ingreso de los cárteles mexicanos de drogas, y se han armado para tomar la justicia por su mano ante la lejanía de la respuesta de las autoridades norteamericanas.
Pero la atención en Tierra de cárteles se finca en torno a la figura del doctor José Manuel Mireles, y el enormemente complejo tema del salvajismo de los Caballeros Templarios en contra de familias de agricultores honestos en la zona de Tierra Caliente en Michoacán. En 2013, Mireles y su grupo, hartos de la impotencia al ver perdido su patrimonio, decapitados a sus hijos, padres, hermanos y violadas a sus mujeres, ante la indiferencia de las autoridades optaron por organizarse para defender a mano armada lo que por derecho es suyo.
El resto de la historia es tristemente conocido. El movimiento se contaminó por la infiltración de miembros del Ejército que, por órdenes superiores, buscaban dividir desde adentro a las autodefensas, y Mireles, un líder natural y carismático con sus debilidades y virtudes como todos los seres humanos, sufrió un atentado del que salió vivo de milagro y hoy sigue en una prisión de alta seguridad.
La cámara de Matthew Heineman sigue los enfrentamientos sanguinarios y violentos de los distintos grupos y él se convierte en todo un corresponsal de guerra. Creo que cumple con su objetivo: exponer, sin tomar partido, la crudeza de una realidad que golpea mucho más a México que a Estados Unidos, pues, como siempre se ha dicho, allá ponen el consumo y aquí ponemos los muertos.
Tierra de cárteles es, ante todo, un documento periodístico de gran valor. Mientras lo veía me preguntaba si el señor Osorio Chong, el señor Peña Nieto o el señor Obama lo habrán visto.
Hay que decirles que lo busquen en Netflix, y lo invito a usted a hacer lo mismo.
