En primera plana-Spotlight

Muchas películas se han filmado en torno al tema del periodismo, los reporteros, la libertad de expresión, la corrupción del medio, el compromiso de algunos comunicadores y corresponsales con la verdad, las presiones en una sala de redacción o un estudio de noticiarios, ...

Muchas películas se han filmado en torno al tema del periodismo, los reporteros, la libertad de expresión, la corrupción del medio, el compromiso de algunos comunicadores y corresponsales con la verdad, las presiones en una sala de redacción o un estudio de noticiarios, la competencia feroz por la exclusiva, la ética o falta de ésta, los contubernios con la clase política, los empresarios, la delincuencia organizada y hasta las iglesias, su enorme poder, etc.

Entre otros títulos destacan El Ciudadano Kane (1941), El año que vivimos en peligro (1983), Frost-Nixon (2008), Network (1976), Primera plana (1974), Buenas noches, buena suerte (2005), Todos los hombres del Presidente (1976), etc.

En primera plana (Spotlight, Estados Unidos, 2015) se estrena en México este viernes, y muy probablemente se escuchará el título varias veces cuando mañana jueves se anuncien las nominaciones al Oscar. Es un gran relato sobre la disciplina, el compromiso y la responsabilidad periodísticos. 

Es el quinto largometraje del también actor Tom McCarthy, quien escribió el guión —que cuenta con grandes frases— en colaboración con Josh Singer. La historia está basada en hechos reales y registra el complejo proceso de investigación de cuatro periodistas de la popular sección Spotlight, del periódico Boston Globe, que en 2002 hicieron pública la complicidad del entonces cardenal de Boston, Bernard Francis Law, quien  encubrió a por lo menos 90 sacerdotes pederastas de la diócesis de Boston, que produjeron centenares de víctimas.

McCarthy cuenta la historia con un particular rigor. Aunque el tema es triste y sórdido se cuida mucho de no caer en amarillismos innecesarios. Las descripciones de los detalles en los abusos son las estrictamente requeridas para que los espectadores nos conectemos con la postura de las víctimas.

Tiene un reparto de lujo: Michael Keaton es Walter Robinson, líder del grupo de reporteros de elite de Spotlight interpretados por Rachel McAdams, Mark Ruffalo y Brian d’Arcy James. Liev Schreiber como Marty Baron, el entonces recién llegado Editor del Boston Globe, John Slattery como Ben Bradlee Jr. también editor del diario, y cuyo padre trabajaba en el Washington Post cuando el escándalo Watergate.

La historia está contada de manera sobria, con buen ritmo y un eficiente manejo del suspenso que nos mantiene enganchados de principio al fin. Los actores que interpretan a algunas víctimas están muy bien seleccionados, y resultan muy convincentes como ciudadanos comunes y corrientes, hasta grises, cuyas vidas quedaron heridas de muerte a partir del abuso en sus infancias.

Las revelaciones del Boston Globe en su momento sacudieron al mundo, particularmente a los católicos que por millones han empezado a desertar a causa de la decepción y el asco que la pederastia sacerdotal ha provocado. La reacción del Vaticano fue de absoluto rechazo y calificaron toda la investigación del Globe —que recibió el Premio Pulitzer— como una gran mentira.

Tom McCarthy ha dicho que no espera que ahora reaccionen, “pero esa”, afirma, “será ya una reacción”.

Es de lo mejor que hay en la cartelera, no se la pierda.

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