Cuatro Lunas

En el marco de la novena edición del Festival Internacional de Cine Gay de la UNAM se estrenó ayer la película Cuatro lunas, escrita y dirigida por Sergio Tovar Velarde. Como bien sostienen algunos realizadores que se han avocado a contar historias de temática ...

En el marco de la novena edición del Festival Internacional de Cine Gay de la UNAM se estrenó ayer la película Cuatro lunas, escrita y dirigida por Sergio Tovar Velarde.

Como bien sostienen algunos realizadores que se han avocado a contar historias de temática homosexual, entre ellos Julián Hernández y el propio Tovar, las etiquetas como “cine gay” siguen enfatizando esa suerte de estigma que persiste en la percepción general que se tiene de la comunidad homosexual. La clasificación segrega, casi margina y, sobre todo, perjudica a una película, tal como sucede con las cintas del circuito de “cine de arte” en el que nunca están todas las que son, ni son todas las que están, si no, ¿por qué encasillar en esas salas Birdman, Alma salvaje, La teoría del todo o Boyhood?, ¿con qué criterio?

Pero Cuatro Lunas no es una película más que cuenta historias de amor entre homosexuales. Tovar aborda las dificultades del amor entre parejas del mismo sexo desde diferentes puntos de vista en cuatro relatos que no tienen la intención de entrecruzarse. El tema a fin de cuentas es aceptar la forma en que cada quien quiere vivir el amor. Se apoya planteando las cuatro tramas usando como metáfora las diferentes fases de la Luna: Luna nueva, Luna llena, Luna menguante y Luna media.

Tomando una muestra de personajes de orígenes, status social y edades muy diversas, los relatos se nutren con muy buenas construcciones dramáticas y contextos que hacen que las anécdotas fluyan de manera fresca y natural. Cuatro Lunas en este sentido, más allá de ser una película que aborda relaciones entre homosexuales, puede interpretarse como una declaración de principios por parte del propio Sergio Tovar, quien ha sufrido personalmente la discriminación, y que de manera casi amorosa va describiendo las dificultades de sus personajes para asumir su homosexualidad para poder amar en libertad y ser felices.

De tal suerte que desde el principio la película se conecta con el espectador, que se va encariñando con algunos personajes alcanzando a comprenderlos, pues se apela a las “afectaciones”, que pueden tener en las vidas de los seres queridos que los rodean como padres, amigos, esposos.

 Los hombres en Cuatro Lunas están en una desesperada búsqueda del amor en sus circunstancias particulares, con prejuicios y miedos: 

—Un niño de 11 años que en su despertar sexual descubre que está enamorado de su primo. Las reacciones de sus padres son comprensibles, muy humanas: la mamá lo acepta porque lo ama, su papá tendrá que vivir un proceso como hombre y como padre. Un sorprendente Gabriel Santoyo, niño cuando se rodó la película, conmueve en esta historia con Karina Gidi y Juan Manuel Bernal interpretando a los papás.

—Dos jóvenes que se reencuentran en la universidad y que no pueden evitar que brote entre ambos una atracción incontrolable: uno de ellos la vive con naturalidad, el otro tendrá que luchar contra sus criterios homofóbicos. Destacan César Ramos y Mónica Dionne como la mamá.

—Una pareja de amantes que verá en riesgo su relación al aparecer un tercero: para uno sus sentimientos y perseverancia se verán puestos a prueba, para el otro una pasión pasajera podría romper el equilibrio. Esta podría ser la historia más floja.

—Un hombre casi anciano, poeta respetado, con un largo matrimonio, hijas y nietos, que no puede dejar de pensar en un joven. Su inquietud lo hará vibrar de nuevo, y al muchacho lo reconcilia con la vida. Alonso Echánove con una enorme humanidad da vida a este hombre, al que le prestó voz Alberto Estrella.

Es difícil para este tipo de películas abrirse paso en nuestro país. El proyecto desde sus inicios tuvo problemas para su financiamiento, pues no recibió apoyo de empresas mexicanas que le corrieron al tema.

Somos “grandes” para unas cosas, pero estamos “en pañales” para otras.

No se la pierda.

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