Alma salvaje

Con algunos largometrajes destacados en su filmografía como C. R. A. Z. Y., La reina Victoria, El club de los desahuciados Dallas Buyers Club, entre los ocho que integran su carrera más bien dispareja, el realizador canadiense JeanMarc Vallée dirige ahora Alma salvaje ...

Con algunos largometrajes destacados en su filmografía como C. R. A. Z. Y., La reina Victoria, El club de los desahuciados (Dallas Buyers Club), entre los ocho que integran su carrera más bien dispareja, el realizador canadiense Jean-Marc Vallée dirige ahora Alma salvaje (Wild, Estados Unidos, 2014), que llegó a las carteleras nacionales la semana pasada.

El guión es de Nick Hornby, y es la adaptación a la pantalla del libro Wild: From Lost to Found on the Pacific Crest Trail, de Cheryl Strayed, que fuera un best seller muy exitoso entre el público estadunidense. Desconozco si está publicado en nuestro país y, como siempre, hago la salvedad de que no lo he leído y de que mis comentarios giran en torno a la versión cinematográfica exclusivamente. Muchos lectores consideran que la película no le hace justicia.

Con los primeros acordes de El cóndor pasa, (es impecable el gusto de Vallée en la selección musical), se inicia en un árido paisaje, con el Sol pegando a plomo. Una excursionista en solitario (Reese Witherspoon) camina con determinación, cargando una enorme mochila, entre rocas y acantilados. Se ve agotada, ha decidido descansar un momento. Se quita las botas y calcetines para revisar sus pies, lastimados, con ampollas, sangrantes. De pronto una bota rueda por la pendiente, muchos metros hacia abajo. Ella enfurecida se levanta, grita y en su ira arroja la otra bota también, como si quisiera castigar a la que se le fue. Nadie la escucha, y ahora se ha quedado descalza. Se inicia un largo flash back, una visita al pasado.

Le confieso que con estos primeros minutos me dispuse a ver lo que imaginé en ese momento que sería una buena película dentro del género, con suspenso, acción y actuaciones convincentes. En el curso del relato mis expectativas se vieron defraudadas. Me explico.

Reese Witherspoon se encuentra con un personaje a la medida de la madurez que ha ido alcanzando a lo largo de su carrera. De gran demanda física y emocional, que se desnuda en todos los sentidos, una prueba de la que sale muy bien librada recibiendo su segunda nominación al Oscar, que ya ganó por Walk the Line, en 2006. No hay un “pero” para su trabajo.

Alma salvaje es otra película de las que figuran en la temporada de premios y que ya hemos comentado aquí, que brillan por la calidad del trabajo de sus intérpretes, pero que tienen en el guión su principal inconveniente. La teoría del todo o Foxcatcher están construidas en torno a historias con notable falta de potencia, de momentos climáticos, de giros de tuerca, de suspenso, planas, pero que gracias a sus actores salen adelante.

En la línea de 127 horas, de Danny Boyle o Into the Wild, de Sean Penn (por cierto ambas muy superiores), la historia real de Cheryl Strayed se filmó de manera muy convencional, con la presencia permanente de la voz en off de la propia protagonista, quien después de tocar fondo en una espiral de sexo, promiscuidad, drogas y abandono de sí misma busca la reconciliación con su presente y su pasado. El vehículo para ese enfrentamiento personal es precisamente el Pacific Crest Trail, un recorrido para caminantes o jinetes a caballo que va desde la frontera con México hasta la de Canadá, en un total de más de cuatro mil kilómetros entre montañas nevadas, desiertos, ríos, lagos, en el llamado Macizo del Pacífico.

El interés por descubrir aquello terrible en el pasado de Cheryl se va desdibujando cuando vemos que en realidad es casi irrelevante su recuento de experiencias y vivencias. Un fracaso matrimonial, su decadencia en excesos con drogas y sexo con parejas ocasionales, la pérdida de una madre golpeada y luchona (todavía no me explico la nominación a la sobrevaloradísima interpretación de Laura Dern), etcétera. Si a eso le añadimos que su aventura “salvaje” tiene pocos momentos climáticos y emocionantes en los que el personaje corra peligro real (eso es lo que se busca en este tipo de películas), la conexión con la historia es casi imposible.

De nuevo, si quiere ver una buena actuación es recomendable esta cinta, sólo por eso.

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