Al filo del mañana

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Lucero Solórzano 13/06/2014 00:00
Al filo del mañana

Paradójico resulta este título en la carrera del actor Tom Cruise, que a los 52 años parece encontrarse precisamente así: al filo del mañana.

Con éste, su más reciente estreno, sigue explotando una veta que no puede tardar mucho en agotarse para él, como ha sucedido con otros protagonistas del género de acción combinado con la ciencia ficción, como Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger, Silvester Stalone, Kurt Russell, Jean-Claude Van Damme, etcétera.

La mayoría de sus películas desde 2002 en que rodó Sentencia previa (de lo mejor que ha hecho), hasta la cinta que actualmente se ve en las pantallas nacionales Al filo del mañana (Edge of tomorrow, Estados Unidos, 2014), se caracterizan por desarrollarse dentro de esa temática de mucha acción, y algunas con tintes futuristas. Desde ese año Cruise ha sido la estrella —entre varios títulos— de un remake de La guerra de los mundos; El último samurái; Colateral; Misión imposible 3; Misión imposible: protocolo fantasma; Jack Reacher; Oblivion; y hasta una comedia romántica, Noche y día, también de mucha acción.

Cruise ya tiene rato fuera de las listas de los actores más taquilleros y desde La Guerra de los mundos y el toque maestro de Spielberg, no alcanza a dar un buen golpe en las taquillas. La respuesta de público en Al filo del mañana no ha sido la esperada. Entre el agotamiento de un género ya muy explotado, y el de la propia personalidad del actor, es probable que Cruise esté “al filo” de tener que buscar otro tipo de historias. Ley de vida.

Ahora bien, Al filo del mañana, bien dirigida por Doug Liman es una película que funciona por su bien construido guión, basado en la novela gráfica de Hiroshi Sakurazaka All you need is kill (Sólo necesitas matar), adaptada entre Jez y John-Henry Butterworth en colaboración con Christopher McQuarrie, que es el autor del gran guión de Sospechosos comunes que le valió un Oscar.

El argumento en la película de Liman es trasladado del Japón de la novela al mundo occidental en un futuro apocalíptico, para variar. Una raza extraterrestre tiene acorralado al género humano y los más poderosos ejércitos de la Tierra enfilan sus baterías a gestar y entrenar nuevos guerreros que puedan dar fin con los invasores. Tom Cruise es el mayor Cage, un oficial que no ha visto nunca la acción en el frente, y que es más hablador que entrón a la hora de exponerse.  Sin que entienda bien cómo, Cage se ve repentinamente reclutado en una misión suicida en la que muere. La clave de esta misión reside en que el personaje vuelve a vivir para despertar en lo que parece un nuevo día para sus compañeros de pelotón, que cada mañana lo desconocen, pero que para él se va convirtiendo en una rutina de resucitar que irá fortaleciéndolo y depurando sus habilidades para enfrentar a los alienígenas.

Su compañera en la película es la actriz inglesa Emily Blunt, que cambia su registro drásticamente para dar vida a una recia recluta, que se ha entregado a un entrenamiento espartano y es una verdadera máquina de matar. Sigo pensando que la historia sería muy atractiva si estuviera contada desde la perspectiva de este personaje, pues se roba buenos momentos de la película.

Cruise se repite a sí mismo con una interpretación que recuerda sus trabajos anteriores, y que nos lleva a reconocer de nuevo que es un actor muy plano, poco interesante y con sus severas limitaciones.  El marco de los efectos especiales, persecuciones y explosiones le da un buen aderezo a la cinta.

Al filo del mañana es entretenimiento puro y cumple bien con el objetivo para el que está hecha y Tom Cruise se salva, de panzazo, porque no tiene que hacer nada muy diferente o más demandante que lo que lo hemos visto hacer en las películas arriba mencionadas.

Insisto, la película sí entretiene y los aficionados al género no quedarán defraudados. Es buen cine comercial y no guarda mayores pretensiones.

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