Cuestión de tiempo

COMPARTIR 
Lucero Solórzano 09/12/2013 00:00
Cuestión de tiempo

Del realizador y guionista británico Richard Curtis se estrenó el viernes pasado su tercera película como director, Cuestión de tiempo (About time, Reino Unido, 2013). Curtis es responsable de una larga serie de historias exitosas en la televisión y cinematografía británicos : Notting Hill, Cuatro bodas y un funeral, El diario de Bridget Jones y su secuela, Mr. Bean, Caballo de guerra, Realmente amor, además de documentales y series de televisión.

El de Richard Curtis es un cine muy comercial, sus películas gustan mucho y con razón. En sus chick flicks, muy en la comedia de situación a la inglesa, retrata personajes bien descritos con diálogos creativos y ágiles. Se emparenta frecuentemente con el videoclip, de ahí que las bandas sonoras de sus cintas sean muy importantes e igualmente soundtracks exitosos.

Debutó como director en Realmente amor (Love actually, 2003). Escrita por él mismo es una comedia de ensamble, con un reparto en el que figuran los más destacados actores de la escena cinematográfica británica: Hugh Grant, Liam Neeson, Emma Thompson, Alan Rickman, Keira Knightley, Bill Nighy, Martin Freeman, Colin Firth, y algunos norteamericanos. Se compone de varias historias de amor de todo tipo que se entrecruzan en Londres en las vísperas de la Navidad. Este debut de Curtis en la dirección gustó mucho al público y no defraudó en cuanto a las expectativas que sus buenos oficios como escritor habían generado. Eso sí, es un dulce muy dulce.

Su segundo largometraje es The Boat That Rocked de 2009, una comedia coral ubicada en la Inglaterra de los años 60 y cuya acción transcurre en torno a una estación de radio pirata que programaba rock and roll clandestinamente, cuya difusión estaba muy restringida por el gobierno en aquellos años.

Ahora nos llega Cuestión de tiempo escrita de nuevo por Curtis que cuenta de nuevo una historia de amor, entre un hombre y una mujer, y entre un padre y su hijo. 

Si usted tuviera la oportunidad de viajar en el tiempo: ¿cambiaría cosas?, ¿repetiría otras?, ¿buscaría a alguien en particular?, ¿dejaría las cosas como están? Ésa es la premisa en este guión de Curtis que hace una chick flick sobre viajes en el tiempo. Considerando que la reina en ese género es Volver al futuro de Robert Zemeckis, podemos decir que al director británico le salió bien Cuestión de tiempo. Está interpretada por Bill Nighy —actor de las tres películas de Curtis—, la canadiense Rachel McAdams y Domhnall Gleeson, hijo de Brendan Gleeson y que hizo el papel de Bill Weasly en Harry Potter y las Reliquias de la muerte, Parte 1.

El protagónico recae precisamente en el joven Gleeson al que le queda como anillo al dedo el personaje de Tim, el pelirrojo desabrido, buena onda, pero con poco talento para el cortejo y casi nulo atractivo entre las muchachas. Tim vive con sus padres y su hermana, y su vida transcurre sin sobresaltos mientras se resigna a que ligar de plano no es lo suyo.

Un buen día, su papá, a quien da vida Bill Nighy dotándolo de una gratísima personalidad, le dice que tiene que contarle un secreto. Un secreto importante que nadie, ni su mamá y hermana pueden conocer: los varones de la familia tienen la habilidad de viajar en el tiempo. Tim reacciona como cualquiera al que le sueltan semejante barbaridad, pero el papá lo invita a hacer la prueba. En efecto, puede transportarse en el tiempo pero solamente al pasado, nunca al futuro.

La tentación es fuerte para Tim y empieza a poner en práctica su singular don en particular para mejorar sus intentos de acercarse a las chavas, y viaja al pasado tantas veces es necesario hasta quedar satisfecho con su conquista.

Aparece en su camino Mary, Rachel McAdams que como lo demostró en Diario de una pasión-The Notebook, es muy convincente en este tipo de historias y además tiene una sonrisa espectacular.

Finalmente lo que Richard Curtis nos cuenta es casi una fábula sobre la aceptación de nosotros mismos y del curso de los acontecimientos en nuestras vidas. Varias secuencias son verdaderos videoclips pero se agradecen por su buena música y fotografía, además son el sello personal del director.

Muy entretenida.

Comparte esta entrada

Comentarios