Intriga = Prisioneros
Este viernes llega a nuestras salas una película con la que Hugh Jackman podría colarse otra vez a las nominaciones al Oscar: Intriga Estados Unidos , 2013, dirigida por Denis Villeneuve realizador de origen canadiense, responsable de la adaptación cinematográfica de la ...
Este viernes llega a nuestras salas una película con la que Hugh Jackman podría colarse otra vez a las nominaciones al Oscar: Intriga (Estados Unidos , 2013), dirigida por Denis Villeneuve realizador de origen canadiense, responsable de la adaptación cinematográfica de la obra de teatro Incendios, de Wajdi Mouawad, que se conociera más con el título La mujer que canta y fuera nominada al Oscar en la categoría de Mejor Película hablada en lengua no inglesa.
Como siempre comento aquí los cambios en el sentido de los títulos en aras de darles un añadido, supuestamente más efectivo desde el punto de vista comercial, parece ser una tendencia que no tiene remedio. Otra víctima de esta “estrategia” es Intriga cuyo título original en inglés es Prisoners, obviamente Prisioneros, y que hace una precisa referencia a la condición en que se encuentran los personajes de la historia.
Denis Villeneuve cuenta en Intriga una historia interesante con varios giros inesperados y muy buenas actuaciones. La fotografía es de Roger Deakins, quien ha colaborado con los hermanos Coen. El guión es de Aaron Guzikowski en apenas su segundo largometraje.
El protagonista es Hugh Jackman, en un papel muy distinto a lo que le hemos visto últimamente entre su trabajo como Wolverine para la saga X-Men, o Jean Valjean en el musical llevado a la pantalla, Los Miserables. El resto del reparto son figuras de primer nivel como Maria Bello, Viola Davis, Terence Howard, Paul Dano, Melissa Leo y Jake Gyllenhaal, quien se ha perfilado como un intérprete sólido, talentoso, muy convincente y camaleónico, y cuyo nombre también podría sonar entre los nominados en el rubro de Mejor Actor de Reparto por su trabajo en esta película.
El inicio de Intriga nos ubica en un pequeño suburbio en Georgia, muy americano, opresivo, de clase trabajadora. Dos familias se reúnen para la Cena de Acción de Gracias: los Dover y los Birch. Keller Dover (Jackman muy bien) es un hombre de familia, religioso, carpintero trabajador, austero. Tiene un hijo casi adolescente y una niña pequeña. Franklin Birch (Terence Howard), tiene una hija adolescente y una pequeña. Ambos matrimonios sostienen una gran amistad.
Después de la cena, las niñas salen un momento, y cuando pasa un rato y no han regresado se desata el pánico y la alarma entre las dos familias. Es una noche helada, húmeda, neblinosa y muy oscura. Los amigos y familiares de inmediato se unen en la búsqueda de las pequeñas sin que haya ni el menor rastro de su paradero. Interviene entonces el detective Loki, muy bien Gyllenhaal como el clásico policía poco sociable, osco, muy meticuloso, aparentemente insensible.
Se ubica de inmediato a un sospechoso, Alex, Paul Dano que convence como el maniático que probablemente secuestró a las niñas, con hablar y comportamiento erráticos y un acusado retraso mental; aunque como actor Dano corre el riesgo de encasillarse en estos personajes, la verdad es que le quedan como anillo al dedo.
Intriga se desarrolla en un ambiente opresivo, casi asfixiante, que recuerda mucho Seven, de David Fincher, o Río Místico, de Clint Eastwood. A partir de la desaparición de las niñas se inicia una búsqueda contra reloj, ya que mientras más horas pasan, menos probabilidades hay de encontrarlas con vida. La esposa de Keller, Maria Bello, se sume en una profunda depresión mientras él, un colérico y desesperado Hugh Jackman, nos contagia en su desolación e impotencia cuando le dice al detective: “Soy yo por el que mi hija se pregunta por qué no estoy para salvarla. ¡Soy yo, no usted!”.
Pistas falsas, personajes aparentemente inocentes, y otros que parecen culpables, giros inesperados, y una bien armada estructura de engaños, componen este thriller sobre el desmoronamiento físico y emocional de las víctimas de secuestro (tanto los rehenes como sus familiares), la ética y la moral, la ejecución de la justicia por la propia mano.
Villeneuve alcanza buenos momentos de suspenso que se debilitan hacia la segunda parte, demasiado larga y articulada con lo que parecen varios finales.
Si le gustan los golpes a la boca del estómago es recomendable.
8/10.
