Un planeta Tierra al borde del desastre total sigue siendo materia prima para contar historias de todo tipo que plantean cualquier cantidad de causas para la llegada del Apocalipsis.
Basada en la exitosa novela Guerra Mundial Z de Max Brooks, hijo de los actores Mel Brooks y Anne Bancroft, se empieza a estrenar a nivel internacional la adaptación homónima World War Z dirigida por Marc Foster que llegará a México este viernes 28.
Explotando los miedos y paranoias de la vida moderna la historia plantea un ataque feroz de zombis (no muertos o no vivos como usted prefiera), que amenazan con acabar en pocos días con cualquier vestigio de vida humana en el planeta.
Echando mano de muy buenos guionistas entre los que se cuentan Drew Goddard (Lost) y Matthew Michael Carnahan (Lions for Lambs; The Kingdom, State of Play) se trata al parecer y según lo reconoce el propio Max Brooks de una adaptación libre —no conozco el original— que con fines dramáticos y cinematográficos se toma algunas licencias.
Guerra Mundial Z llama la atención en la filmografía de Marc Forster que tiene películas muy recomendables como Monster’s Ball, Descubriendo Nunca Jamás, Cometas en el cielo y Más extraño que la función, todas espléndidas. Se acercó al cine de acción en 2007 con 007: Quantum of Solace, pero sin duda Guerra Mundial Z no se parece a nada que Forster haya dirigido antes.
Protagonizada por “super” Brad Pitt tiene uno de los mejores arranques que hayamos visto en una película de acción que dura más de diez minutos. Pitt con su amplia experiencia como padre de familia interpreta a Gerry Lane un ex inspector de la ONU (no me queda claro qué inspeccionaba), quien obviamente abandonó la chamba porque entraba en conflicto con su vida familiar. Gerry es un esposo y papá ejemplar de dos niñas, una ¿cómo que no? y en un cliché que complica las cosas, sufre ataques de asma. Les prepara un rico desayuno cuando en la televisión empiezan a aparecer reportes de reacciones extrañas entre la población, en algo que parece un brote de rabia, él lo ve de reojo sin darle mayor importancia. Salen los cuatro a la calle y en el corazón de Filadelfia y a los dos minutos de empezada la película se inicia una secuencia cargada de explosiones, coches voladores, multitudes en pánico y unos extraños seres, aparentemente humanos y que poseen una fuerza formidable, atacan ferozmente y con una velocidad sorprendente.
Hay que enfatizar que éste fue un proyecto que se peleaban Leonardo Di Caprio y Brad Pitt al frente de sus productoras Appian Way y Plan B respectivamente. Generó gran expectación qué podía tener esta historia para entusiasmar tanto a estos dos personajes, y sin duda es que permite el lucimiento absoluto del protagonista que todo lo sabe, todo lo puede, sabe dónde buscar, es irrompible, hace inferencias gratuitas y además, en el caso del marido de Angelina Jolie, está rodeado de actores de bajísimo perfil, sin duda bien seleccionados pero que ni como “estrellas” ni por el peso de sus personajes en la trama le roban atención a Brad Pitt.
Guerra Mundial Z con su alto presupuesto tiene grandes méritos en lo tecnológico, muy buenos efectos especiales con una 3D de la que se puede prescindir y bien logrados momentos de acción que nos mantienen interesados.
Finalmente hay que reconocerle que es un efectivo entretenimiento al que no hay que darle demasiadas vueltas. El ritmo es impecable y nos mantiene interesados aunque los zombis a veces mueven a la risa.
Puro entretenimiento puro.
8/10.
