La obra maestra: ni con Robert De Niro
Las grandes estrellas de Hollywood, veteranos y nuevas generaciones, se pueden dar el lujo de equivocarse en la selección de sus papeles y proyectos, pero a veces no es por error sino por la oferta económica que cuando viene bordada con seis ceros y además en dólares ...
Las grandes estrellas de Hollywood, veteranos y nuevas generaciones, se pueden dar el lujo de equivocarse en la selección de sus papeles y proyectos, pero a veces no es por error sino por la oferta económica que cuando viene bordada con seis ceros y además en dólares debe ser imposible de rechazar, parafraseando a Vito Corleone en El Padrino.
Un buen ejemplo es Robert De Niro, quien en innumerables ocasiones ha probado que es uno de los mejores actores de la escena estadunidense y que tiene momentos de una lucidez impresionante, pero que también es capaz de eslabonar una serie de películas olvidables que ni con su nombre salen adelante y de las que algunas no alcanzan distribución internacional: Las edades del amor, Red lights, Hide and seek, etc.
Es también el caso del estreno de hoy: La obra maestra (Being Flynn, Estados Unidos, 2012) dirigida por Paul Weitz que entre otras películas es el responsable de American Pie y recientemente la última de la saga Los Fockers, The Little Fockers que es probablemente la peor de todas y que cuenta también con De Niro en el reparto.
La obra maestra se titula en el original Being Flynn-Ser un Flynn y esto obedece a que está basada en Another Bullshit Night in Suck City, memorias de Nick Flynn, escritor, poeta y dramaturgo estadunidense que cuenta su infancia con una figura paterna compleja y ausente con quien se reencuentra años después en un refugio para “desamparados”.
La película se ubica en barrios marginados de Nueva York y se inicia con Jonathan Flynn, bien Robert De Niro, un arrogante escritor fracasado, con delirios de grandeza y sumido en la amargura. En la narración sostiene que Estados Unidos sólo ha producido tres grandes autores entre los que están Mark Twain y por supuesto él y que próximamente publicará su obra maestra. En realidad Jonathan es un alcohólico agresivo y violento que maneja un taxi acompañado a toda hora de un jugo de naranja bien mezclado con vodka. Jonathan está en el límite de la salud mental y la locura.
Nick Flynn, está interpretado por Paul Dano un joven actor talentoso, pero que no acaba de consolidarse. Como su padre Nick quiere ser escritor, pero vive estancado en el resentimiento por el abandono de su papá que pasó varios años en la cárcel y por el suicidio de su madre, Julianne Moore. Incapaz de permanecer en una relación amorosa estable decide canalizar sus energías en un refugio para indigentes.
¿Qué no funciona en La obra maestra?
El guión de Paul Weitz y del propio Nick Flynn plantea dos historias contadas a dos voces: la del padre y la del hijo, con puntos de vista radicalmente distintos e irreconciliables. Paul Dano aunque buen actor no alcanza a generar simpatía por parte del espectador y está en duelo muy desigual con un gran actor con potente presencia en la pantalla: De Niro que a pesar de lo chocante del personaje: violento, alcohólico, mitómano, misógino, racista y homofóbico sí tiende un lazo con el público. La caída libre en que está atrapado Jonathan, la virulencia con que agrede a los vecinos ruidosos perdiendo su departamento, el que duerma en el taxi y finalmente en la banqueta en un crudo invierno, hasta ir a parar a un hogar para menesterosos, toda esa adversidad de la que él mismo ha llenado su vida lo convierten en un “favorito sentimental”. Pero lamentablemente el punto más importante del guión, la relación que va del amor al odio entre padre e hijo no está explorada a fondo. La parte de Nick tiene ciertas lagunas y no convence. Esto en gran medida también se debe a que la historia de Jonathan está mejor construida que la de Nick.
Un buen momento se da cuando ambos se encuentran en el refugio y Nick trata de dar atención a Jonathan quien con soberbia vuelve a descalificarlo, parecería que la muralla que los separó 18 años atrás nunca podrá derrumbarse.
Un guión que no acaba de cuajar, con muchos huecos y tramas inconclusas. Lástima por la actuación de De Niro.
7/10.
