Tom Cruise en el papel de Tom Cruise
Hasta el momento no suena ningún título para estrenarse en el próximo verano que nos haga esperar con gran interés esa época del año en que los grandes estudios nos avasallan con sus superproducciones, invadiendo todas las salas de cine de casi todo el planeta. Lo que ...
Hasta el momento no suena ningún título para estrenarse en el próximo verano que nos haga esperar con gran interés esa época del año en que los grandes estudios nos avasallan con sus superproducciones, invadiendo todas las salas de cine de casi todo el planeta. Lo que se puede ver en internet con clips y tráilers no huele a novedades: otra de Iron Man, El llanero solitario, Superman.
Oblivion: El tiempo del olvido se estrenó el pasado viernes 12 en muchos países, incluyendo el nuestro, antes de que llegue a los cines estadunidenses este 19 de abril. Su estreno formaba parte de esa lista de blockbusters veraniegos, pero se adelantó.
El director y guionista es Joseph Kosinski, quien anteriormente dirigió un buen remake de Tron y que tiene en Oblivion su segunda película con la que podemos suponer que, si sigue como va, es una promesa que habrá que seguir de cerca en el género de la ciencia ficción.
El atractivo en Oblivion es sin duda la presencia de Tom Cruise quien sigue teniendo un desempeño eficaz y se mantiene como una figura que gusta mucho al público como lo muestra la taquilla, aunque en la opinión de esta servidora tiene el mismo problema de Nicolas Cage al cambiarse de una a otra película y de uno a otro género con su catálogo de expresiones y reacciones bajo el brazo y sin dejar nunca de ser ellos mismos. Lo que no se puede negar es que Cruise selecciona mejor sus proyectos que Cage.
El guión está muy emparentado con El planeta de los simios (Estados Unidos 1968) de la que casi parece una continuación y a la que de hecho homenajea con varios detalles que no especifico para que usted los identifique. Charlton Heston, por cierto, adolecía de lo mismo que Cruise y Cage, no sabía dejar de ser él.
La trama en Oblivion está ubicada en el año 2073 en el que la Tierra es un planeta sombrío, desolado y contaminado después de haber sido el campo de batalla de una guerra feroz ocasionada por una invasión en la que los humanos resultaron triunfantes, pero la Tierra quedó inhabitable pues esos invasores destruyeron la Luna y provocaron el caos en nuestro planeta. Los pocos sobrevivientes se han ido a Titán, una luna de Saturno, y en la Tierra se mantiene una operación que busca extraer los pocos recursos vitales que le quedan al planeta a pesar de los “carroñeros” que son criaturas que resguardan esas regiones y atacan a las naves de la operación de rescate.
John Harper (Tom Cruise) es un experto mecánico y piloto que patrulla en solitario esos puntos trabajando en colaboración con Victoria (Andrea Riseborough) quien además es su pareja sentimental y sueña que termine su misión para poder retirarse a Titán e iniciar una vida juntos.
El inicio de la película es aceptable, pues, aunque hay menos acción de la que se espera por los tráilers y clips, el planteamiento de la trama resulta muy interesante sobre todo en su primera parte. La pareja Cruise-Riseborough funciona bien, especialmente por la sólida y convincente presencia de ella. La otra parte del triángulo amoroso se cierra con Olga Kurylenko, quien luce gris y totalmente desdibujada interpretando un personaje que le queda enorme.
Llama la atención en el reparto la presencia de Morgan Freeman, en el liderazgo de la resistencia, y Melissa Leo, como la comandante de la misión, ambos actores dolorosamente desaprovechados.
Oblivion es una película de ciencia ficción con algunas virtudes como es el hecho de enfocarse en las crisis personales y conflictos de los personajes que la asemejan un poco a Solaris. Algunos seguidores del género pueden ver esto como inconveniente pues hay menos acción de la que se espera.
El juego de la memoria bloqueada y reprogramada, los destellos de recuerdos involuntarios, el viaje en el tiempo y algunos giros en la narración nos mantienen en suspenso, pero hacia la última media hora de la película el guión se debilita y ni los buenos oficios de Tom Cruise evitan que se pierda el ritmo y se caiga en el aburrimiento.
7/10.
