Seis sesiones de sexo

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Lucero Solórzano 27/03/2013 00:30
Seis sesiones de sexo

Mark es un hombre de 38 años. Cuando habla su voz parece desvanecerse en las últimas palabras de cada frase que emite, como si estuviera haciendo un enorme esfuerzo para decir algo. Vive sus días y noches acostado boca arriba, ligeramente ladeado por la deformidad de su espalda; pasa la mayor parte del tiempo dentro de un pulmón mecánico que tiene la forma de un enorme cilindro de acero.

Mark está paralizado desde el cuello a raíz de la poliomielitis que padeció de niño y escribe ayudándose de una especie de vara que mueve con la boca para oprimir las teclas de un tablero. En el día a día requiere los cuidados de una persona que lo asea, alimenta y saca a pasear en una camilla con ruedas aprovechando las escasas cuatro horas diarias que puede pasar fuera del pulmón. Mark está paralizado, pero no perdió la sensibilidad y aun en sus circunstancias ama la vida. Está consciente de que la muerte lo acecha cada mañana y cada noche.

Éste es uno de los protagonistas de Seis sesiones de sexo (The sessions, Estados Unidos, 2012) y está interpretado por John Hawkes, un actor surgido de las filas del cine independiente norteamericano con un enorme talento y que debió estar nominado al Oscar por su difícil interpretación de Mark O’Brien, un periodista y poeta que quedó tetrapléjico como consecuencia de la polio y que dejó escritos varios artículos y poemas, uno de los cuales On seeing a Sex Surrogate (Viendo a una sustituta sexual) inspira parcialmente Seis sesiones de sexo que es sin duda una de las mejores películas del año pasado y muy poco reconocida en la pasada entrega del Oscar.

Dirigida y escrita por Ben Lewin la historia de Mark es conmovedora y está contada de manera honesta y directa. A los 38 años Mark, que nunca había tenido ningún tipo de contacto sexual,  pero sí el deseo y la capacidad física de consumar un acto sexual, decide que quiere perder su virginidad, que no sabe cuánto tiempo más vivirá y que necesita saber qué es el sexo.

Primero va a visitar a su confesor, un sacerdote católico interpretado por otro gran acierto en el elenco, William H. Macy. Con honestidad Mark comparte con el padre Brendan sus inquietudes y la secuencia de la conversación entre ambos es un momento brillante del guión: un hombre cercano a los 40 paralizado y pidiendo autorización para “cometer un pecado” y un sacerdote humano y comprensivo, pero que está atrapado en el celibato.

Entra en escena entonces Cheryl, Helen Hunt nominada al Oscar, que es una terapeuta sexual, una profesional que orienta en el correcto, sano y pleno ejercicio de la sexualidad con toda la teoría pero también toda la práctica para la que ella misma es la compañera en el descubrimiento y aprendizaje de su paciente. Junto con Mejor imposible es de lo mejor en la carrera de Helen Hunt que para dar vida a Cheryl “se avienta sin red” y se entrega en un personaje entrañable.

Cheryl plantea las reglas del juego a Mark, sólo serán seis sesiones y en ellas habrá que lidiar desde la imposibilidad física de Mark para cooperar hasta su incontrolable eyaculación precoz que Cheryl irá domando con ternura y delicadeza.

El guión no se anda con miramientos ni moralinas, Hunt a sus bellísimos 50 años aparece completamente desnuda y aunque no se muestra el acto sexual gráficamente es probable que la exhibición de la película quede restringida al público adulto. Lewin y sus dos protagonistas alcanzan un nivel de complicidad e intimidad que se escapa de la pantalla haciendo que ambos personajes inspiren una profunda empatía y ternura. 

Una historia que podría ser morbosa y hasta tortuosa se convierte en un relato sobre la bondad y el amor a la vida. Más allá del sexo queda la belleza de la desnudez y la purificación del cuerpo y el alma a través del contacto físico y la gentileza con el otro. Con buen gusto, mucho sentido del humor y diálogos y situaciones sexuales muy inteligentes y bien planteadas, asistimos al aprendizaje de Mark y Cheryl y a la comprobación de que el órgano sexual más importante es el cerebro.

Muy recomendable.

9/10.

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