Lucero Solórzano El juez
La relación padre-hijo ha sido llevada en innumerables ocasiones al cine. El tema da para mucho, pues en lo referente a la interacción en el grupo familiar los hombres han sido injustamente formados para no demostrar sus sentimientos. Decirse “te quiero” o “te extraño”, el contacto físico, los abrazos, caricias, besos entre los varones de una familia son reprimidos por cuestiones religiosas, culturales y sociales. El prejuicio en torno a esas demostraciones de afecto entre personas del mismo sexo —aunque sean familia— , y su asociación con lo femenino y en consecuencia homosexual, son una dura carga. Qué difícil debe ...

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