El avión perdido

COMPARTIR 
Los Mikos 25/03/2014 00:00
El avión perdido

Dicen que ya localizaron los restos del avión de Malaysia Airlines, que andaba desaparecido desde hace semanas. Al parecer, los restos están en el fondo del Océano Índico. Tres semanas les tomó localizarlo, en caso de que efectivamente se trate del avión que buscan.

Toda clase de informaciones extrañas circulaban al respecto. En algún momento, en los primeros días de la búsqueda, nos topamos con una nota en la que se informaba que varios familiares de pasajeros desaparecidos reportaban que al llamar a los teléfonos celulares de estos últimos, la llamada sí entraba, pero nadie contestaba.

Por supuesto esta situación era muy desconcertante para ellos, pues dejaba abierta la posibilidad de que los humanos extraviados continuaran vivos, aunque no pudieran contestar sus teléfonos.

Conforme iban pasando los días, las especulaciones iban poniéndose más complicadas. La primera sospecha apuntaba hacia un secuestro. Dos de los tripulantes habían abordado el vuelo con pasaporte falso, lo cual hacía pensar a los investigadores que ése era el motivo de la desaparición. Algunos decían que lo habían escondido en el desierto de Taklamakán, en China, otros aseguraban que a Kazajstán o a Pakistán. Se decía que lo tenían guardado y luego lo usarían para un atentado terrorista, al más puro estilo de George W. Bin Laden y su autoataque a las Torres Gemelas.

Luego vinieron teorías más complicadas. Un experto en aeronáutica decía que el vuelo MH370 había sido maniobrado para ubicarse directamente detrás del vuelo SIA68, de Singapore Airlines, con rumbo a España, y como volaba sin el transponder, la señal de radar sólo detectaba un avión en vez de dos.

En Rusia, el rumor era que Estados Unidos había desviado la aeronave de su trayectoria original de vuelo hacia su base secreta en el Océano Índico, cerca del atolón “Diego García”. La supuesta razón sería un “cargamento sospechoso”, que la inteligencia rusa había estado monitoreando.

En más teorías sobre la carga del avión, otros medios afirmaban que aunque en un principio Malaysia Airlines lo había negado, había terminado aceptando que la aeronave llevaba baterías de litio inflamables en el sector de carga del avión, lo cual fortalecía la hipótesis de una explosión que haya causado la caída al océano.

Luego de dos semanas, los humanos ya empezaban a imaginarse cualquier cosa. Las especulaciones y teorías llegaron hasta el punto más absurdo y nos topamos con un “comunicado” muy particular que afirmaba que extraterrestres habían secuestrado la aeronave para quitarle el poder a los banqueros.

Sí, es en serio. Responsabilizaban a una tal “Federación Galáctica”, afirmaban que el avión fue llevado al centro del planeta, “a Agartha, donde los tripulantes, todos trabajadores de la Luz advertidos de antemano, se encuentran sanos y salvos”.

Al parecer, encontrar un avión en medio del océano no es cosa fácil. Hubo en 2009 un accidente de Air France, cuyos restos de la aeronave se localizaron hasta 2011.

Por un lado, uno pensaría que en ésta era satelital, donde en teoría los humanos y el planeta en general están más vigilados que nunca, perder un avión es imposible, pero al parecer aún hay formas de hacerlo, si es que en realidad se quisiera lograr.

Las preguntas siguen siendo: ¿Quién lo hizo? y ¿para qué?

Malasia confirmó que encontraron los restos de un avión, que dicen son los del MH370. ¿Serán?

Hoy en día, después de todo lo que nos ha tocado ver en este planeta, cualquier cosa, por absurda (o jalada de los pelos, como dicen ustedes) que parezca, podría sonar lógica.

Tendremos que esperar a la versión oficial y ya de ahí ver si efectivamente dicen algo que tenga cierta lógica, nomás para que todos los humanos que se pasaron horas inventando tantas teorías descabelladas, hagan coraje, y afirmen que la versión oficial sólo pretende ocultar la verdad.

Estamos en una era en que cualquier cosa puede ser cierta. Incluso las mentiras más falsas. Sólo hace falta ponerlo en todos los canales de televisión y será más fácil que convencer a un niño de que Barney es un dinosaurio, en vez de un humano que se mete a hacer el ridículo en una botarga.

Y para muestra está toda la gente que comparte en sus redes sociales las hilarantes notas que se inventan los del Deforma.com, como si fueran reales.

Comparte esta entrada

Comentarios