Cuando liberales y conservadores se alían

Sheinbaum, de Morena, está a favor de la adopción y legalización con fines recreativos, pero es la candidata del partido más conservador de todo México, Encuentro Social. Además, en ambos temas López Obrador siempre ha estado en contra de la visión liberal

Leo Zuckermann

Leo Zuckermann

Juegos de poder

Nada peor que un candidato que no propone nada. Que se escabulle de tomar una posición acerca de un tema. Que se sale por las ramas sugiriendo que tal o cual asunto debe debatirse. No. En un proceso electoral, lo que queremos los ciudadanos es saber cuáles son las convicciones de los candidatos y qué van a hacer en caso de convertirse en nuestros gobernantes. Por eso, mi más sincera felicitación a Mikel Arriola por pronunciarse acerca de dos temas muy polémicos: el derecho de las parejas del mismo sexo de adoptar hijos y la legalización de la mariguana con fines recreativos.

Ésta es la postura del candidato del PRI a la Jefatura de Gobierno de la capital en sus propias palabras: “La familia será mi prioridad, la Ciudad de México será la ciudad de los valores, de la familia. Claramente les digo: Mikel Arriola está en contra de la adopción entre parejas del mismo sexo […] La familia será mi mi causa y el eje de mis acciones. Los gobiernos del PRD y Morena han impuesto la idea de que la legalización de la mariguana para fines recreativos va a ayudar a los jóvenes, postura que nosotros habremos de combatir bajo un principio de prevención de las adicciones y blindaje al núcleo familiar”.

Gracias, Mikel. Ya sé por quién no voy a votar el próximo primero de julio: por ti.

Arriola ha tomado la bandera conservadora. Se vale, aunque esté equivocado. Como yo estoy a favor de que las parejas homosexuales puedan casarse y adoptar hijos, así como de la legalización de la mariguana y, de hecho, de todas las drogas, pues ya sé que Arriola es el candidato más lejano a mis preferencias. No votaré por él, aunque yo también esté a favor de los valores familiares. Pero mi definición de familia es más amplia que la del anacrónico candidato priista, quien piensa que sólo entran ahí las parejas heterosexuales. Además, como lo he escrito en múltiples ocasiones, también estoy en contra de las adicciones a las drogas y, por eso, pienso que la mejor manera de combatirlas es por medio de políticas de educación y de salud. Llegó la hora de admitir que la prohibición ha fracasado.

Pero no me quiero meter a los detalles de estos dos temas controversiales. Lo que quiero resaltar es que respeto, y mucho, a Arriola por finalmente pronunciarse.

El asunto, además, debe verse como parte de su estrategia electoral. Inevitablemente, las miradas se han volteado hacia las otras dos candidatas a la jefatura de gobierno. El propio Arriola las ha conminado: “Espero que Claudia [Sheinbaum] y Alejandra [Barrales] nos digan qué piensan sobre el tema para que la gente decida”.

El priista ya puso en un aprieto a ambas candidatas, quienes no pueden tomar una postura clara y contundente por las alianzas que tienen sus partidos. Barrales, quien pertenece al PRD, está a favor de la adopción de parejas gay y la legalización de la mariguana con fines medicinales (no lúdicos). Pero también es la candidata del PAN, un partido conservador que está en contra de estos asuntos. Sheinbaum, de Morena, está a favor de la adopción y legalización con fines recreativos, pero es la candidata del partido más conservador de todo México, Encuentro Social. Además, en ambos temas, el gran jefe de esa coalición, López Obrador, siempre ha estado en contra de la visión liberal. Aunque se diga heredero de Juárez, en los hechos no cree en los derechos de las minorías ni en la libertad de las personas a hacer lo que se les pegue la gana con su cuerpo.

Ante la provocación de Arriola, Sheinbaum ha enmudecido. Típico de los candidatos que van arriba en las encuestas: prefieren esconderse a tomar posturas y defenderlas. Barrales, por su parte, dijo que lo de la adopción gay y lo del aborto (algo que no mencionó Arriola) eran un falso debate porque ambos derechos están consagrados en la Constitución de la CDMX. Como está en la ley fundamental, pues ya no hay que discutirlo. Es un argumento pobrísimo. Las leyes cambian con los valores de la sociedad. Hace poco, de hecho, el aborto estaba prohibido en la ley. Luego se permitió. Mañana, si los ultramontanos logran una mayoría social, podrían echar para atrás este derecho. El que algo esté en la ley no significa que no pueda ni debatirse ni modificarse.

Yo ya decidí por quién no voy a votar en la capital: por Arriola. Pero no sé por quién sí voy a hacerlo porque las otras dos candidatas no quieren tomar una postura sobre dos temas que considero importantes. Todo por culpa de las alianzas donde la izquierda se mezcla con la derecha, los liberales con los conservadores y los laicos con los religiosos.

                Twitter: @leozuckermann

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