El general Kelly y el discurso del PRI
Habría una gran compatibilidad entre el discurso de Kelly y el del líder del PRI en México, Enrique Ochoa. Infundir miedo para que la gente en México no vote por AMLO o para que el senador Schumer acepte financiar el muro.
De acuerdo al New York Times, en un artículo de Maggie Haberman y Glenn Thrush del 14 de septiembre pasado, Donald Trump estaba negociando con el líder del Partido Demócrata en el Senado, Chuck Schumer, cuando el Presidente llamó a su jefe de gabinete, John F. Kelly, quien “lanzó un llamamiento apasionado por defensas fronterizas, incluyendo su apoyo general a una barrera reforzada, ofreciendo una visión notablemente pesimista sobre la situación de seguridad y estabilidad política de México. Comparó a México, uno de los más importantes socios comerciales y de aplicación de la ley de Estados Unidos, con Venezuela, bajo el régimen de Hugo Chávez, el exlíder, sugiriendo que estaba al borde de un colapso que tendría repercusiones en Estados Unidos, según a dos personas que asistieron a la reunión”.
Resulta que el principal funcionario de la Casa Blanca después del Presidente, un general que fue el jefe del comando sur de Estados Unidos que incluye la seguridad de todos los países de América Latina y el Caribe, el exsecretario de Seguridad Interna del vecino del norte, piensa que México se encuentra cerca de convertirse en la Venezuela de Chávez. Una de dos. O Kelly estaba exagerando para quedar bien con su jefe Trump, quien estaba negociando un acuerdo con Schumer para resolver el problema de la permanencia en Estados Unidos de los dreamers o el poderoso general realmente piensa que México está al borde de una gran crisis.
Si es lo primero, un ejercicio de pura retórica, pues no habría por qué preocuparnos. Kelly estaría jugando para quedar bien con su jefe, quien quiere que los demócratas acepten el infame muro fronterizo con México a cambio de resolver el problema de los jóvenes que llegaron de niños a Estados Unidos y siguen viviendo ahí sin documentos migratorios. Se trataría de un caso típico de política pura y dura.
Igualita a la del PRI en México, que se la pasa tratando de comparar a Morena y su líder, López Obrador, con Hugo Chávez y Venezuela. En este sentido, habría una gran compatibilidad entre el discurso de Kelly y el del líder del PRI en México, Enrique Ochoa. Infundir miedo para que la gente en México no vote por AMLO o para que el senador Schumer acepte financiar el muro. El uso del miedo con fines políticos. Nada nuevo.
Lo segundo, sin embargo, sí es preocupante, es decir, que Kelly efectivamente esté convencido que México está al borde de un colapso. Que estamos convirtiéndonos en un Estado fallido. No tanto por la amenaza de que llegue un líder populista y demagogo a la Presidencia como Chávez (o, para tal efecto, como Trump) sino por la violencia que existe en nuestro país y la incapacidad del Estado de resolverla.
Ahí sí que hay evidencia empírica contundente que lo respaldaría. Los números no mienten. 2017 será el año más violento de la historia desde que empezaron a llevarse estadísticas serias sobre la delincuencia a principios de los años noventas. Al mismo tiempo que Kelly estaba diciendo lo que dijo, una adolescente, Mara Fernanda, aparecía violada y asesinada tras subirse a un coche de Cabify. Carlos Muñoz, gerente de locaciones de Netflix, quien estaba buscando lugares para grabar la serie Narcos, aparecía muerto por varios impactos de arma de fuego en un auto.
La pregunta es, entonces, si nuestro país está efectivamente al borde de un colapso que tendría repercusiones para Estados Unidos, tal y como afirmó el general Kelly. Si es así, lo peor que podría hacer nuestro vecino del norte es construir un muro fronterizo, deportar a los mexicanos indocumentados y cancelar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, tres promesas de la campaña del hoy Presidente de Estados Unidos. Eso sólo profundizaría más la crisis en México. Y, como históricamente sabemos, cualquier afectación a la seguridad mexicana tendría repercusiones para la seguridad estadunidense.
Lo que le conviene a Estados Unidos, y siempre le ha beneficiado, es un México estable en lo económico, político y social. Kelly, como buen general que es, lo sabe. Por eso, resulta vergonzoso que ande recomendando soluciones de aislamiento como la construcción del muro para quedar bien con su jefe, el presidente Trump. Ya parece que un viejo lobo de mar, como es el senador Schumer, se va a creer el cuento que ahí viene el lobo en México, una postura simplista y ñoña. Mejor que se la dejen a los priistas para tratar de convencer al electorado mexicano de no votar por López Obrador el año que entra.
Twitter: @leozuckermann
