2018: López versus antiLópez

Dependiendo de quién quede como candidat@ del PAN vendrá la posible alianza con el PRD. Con Anaya, es posible. Con Zavala, imposible.

En el Estado de México no hubo una opción para los que no querían votar ni por el PRI ni por Morena. Muchos electores se quedaron frustrados. Acabaron votando por Vázquez Mota o Zepeda, sabiendo que desperdiciarían su voto, o sufragando por Del Mazo, para que no se llevara AMLO la entidad, o por Delfina para que no repitiera el PRI. Así lo resumió un amigo mexiquense: “Qué mierda es tener que votar por un partido que no quieres para que no gane un partido que odias”.

En una democracia, este tipo de dilemas usualmente ocurren cuando existe una segunda vuelta. No así en México donde seguimos estúpidamente obcecados con mantener una sola ronda de votación. No me voy a cansar de insistir, como muchos, que nos urge instaurar la segunda vuelta electoral. También entiendo, empero, que ya es imposible hacerlo para la elección de 2018. Sería una reforma con dedicatoria contra AMLO. Para evitar esto, ahí está la idea de establecer la segunda vuelta a partir del 2019.

El hecho es que no habrá balotaje en 2018, lo cual es una pena. Corremos el riesgo de que nos pase lo mismo que en el Edomex, es decir, que el ganador tenga un escaso apoyo popular al ganar con un escaso tercio de la votación. Esta ridiculez suele producir gobiernos débiles que, con el fin de fortalecerse, sueltan el gasto público para legitimarse con la población y conseguir los votos de los opositores en el Congreso.

Volvamos al 2018 sin segunda vuelta. Cada vez es más evidente que la contienda será entre los votantes que quieren a AMLO como presidente y los que no: una competencia López versus antiLópez. El primero ya está en campaña. El segundo, lo desconocemos. ¿Quién será el que pueda ganarle al de Morena?

El domingo, en el Edomex, fue el PRI. En la elección presidencial de 2018 puede ser el PAN, el PRI, una alianza del PAN con el PRD o un candidato independiente. Analicemos estas opciones.

En el PAN se están peleando con todo, incluso con amenazas de abandono del partido. No bien habían cerrado las casillas el domingo y Ricardo Anaya y Margarita Zavala ya estaban cruzando fuego. Qué bueno que haya un partido donde exista competencia real para ver quién lo representará en la boleta presidencial (no será el caso ni de Morena ni del PRI), pero parece que la contienda no será muy civilizada que digamos, de tal suerte que, al final, los perdedores apoyen al ganador para convertirse en la opción antiLópez. La división está a flor de piel, lo cual es una buena noticia para AMLO…y el Partido Revolucionario Institucional.

Efectivamente: de continuar la reyerta panista, al candidat@ del PAN le podría suceder lo mismo que a Josefina en el Edomex: caerse estrepitosamente dejando al PRI como la opción anti-López. Y si los priistas ponen a un candidato presidencial honesto (que lo tienen) y razonablemente carismático, se meten en la lucha. Para eso, sin embargo, deben procurar que el PAN siga dividido y pongan al candidat@ que les convenga a ellos, es decir, a los priistas. Me preguntarán cómo los tricolores pueden influir en esto. La respuesta, creo, pasa por Coahuila. Si el PRI reconoce el triunfo del PAN en esa entidad, se fortalece la candidatura de Anaya. Si, en cambio, se aferran a que ellos ganaron la gubernatura coahuilense, se refuerza Margarita. En la decisión priista de qué hacer con Coahuila veremos lo que piensan acerca del candidat@ que les conviene a ellos para la presidencial.

Y dependiendo de quién quede como candidat@ del PAN vendrá la posible alianza con el PRD. Con Anaya, es posible. Con Zavala, imposible. Los perredistas nunca apoyarán a la esposa de Calderón.

Lo cual nos lleva a la cuarta opción: un candidato independiente. Hay panistas y perredistas que andan diciendo que un frente opositor de estos dos partidos puede ampliarse a otros sectores de la sociedad con un candidato que no salga de sus filas. Yo lo veo poco probable, pero no hay que descartarlo. Lo que sí descarto es que, de pronto, aparezca un independiente que aglutine a todas las fuerzas antiLópez Obrador sin el apoyo explícito de uno o más partidos. Eso sí está en chino. Sólo para el registrarse, requeriría 850 mil firmas de electores en 17 estados del país. Ya ni hablar de la organización para llevar a cabo una campaña presidencial y contar con representantes en todas las casillas.

¿Quién será el candidat@ con más probabilidades de ganarle a AMLO en 2018? ¿Sucederá lo mismo que en el Edomex de una polarización entre Morena y el PRI? ¿O aparecerá alguien que desbanque al Partido Revolucionario Institucional y tenga la posibilidad de ganarle a López Obrador

                Twitter: @leozuckermann

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