Las otras elecciones
Estados Unidos es un país auténticamente federalista donde los gobiernos estatales y locales tienen mucho poder. El próximo martes se elegirán gobernadores en 12 estados: Delaware, Indiana, Missouri, Montana, Nueva Hampshire, Carolina del Norte, Dakota del Norte, Oregon, Utah, Vermont, Washington y Virginia del Oeste. No son de las entidades más importantes, pero donde habrá comicios muy relevantes es a nivel municipal.
Por razones obvias, la atención en la elección estadunidense se ha concentrado en la competencia por la Presidencia de ese país. Debemos recordar, sin embargo, que el vecino del norte es una sofisticada República de pesos y contrapesos donde el Presidente es sólo una de las instituciones políticas. Vale la pena, en este sentido, voltear a ver las otras elecciones que también estarán en la boleta el próximo martes.
Comienzo con el Congreso, factor importantísimo del poder federal. Por más que un Presidente tenga una agenda de cambio de políticas públicas, difícilmente la puede sacar adelante si no cuenta con los votos en el Poder Legislativo. Recordemos que en Estados Unidos hay un sistema bicameral. El Senado tiene cien miembros, dos por cada estado de la Unión, y, como sucede cada dos años, se renovará un tercio de éste, es decir, se elegirán 34 senadores. Actualmente, el Senado tiene una mayoría republicana (54 versus 44 de los demócratas). La elección en esta cámara está muy interesante porque, de los 34 escaños que estarán en juego, diez son controlados por el Partido Demócrata y 24 por el Republicano. De acuerdo con las apuestas (predictit.org) existe una probabilidad de 63% de que los demócratas le arrebaten el Senado a los republicanos.
No así en la Cámara de Representantes conformada por 435 legisladores electos por distritos. Aquí, como es la tradición cada dos años, se votará la totalidad de este órgano legislativo que hoy controlan los republicanos (246 escaños versus 186 de los demócratas). No hay manera de que el Partido Republicano pierda esta cámara. De acuerdo a las apuestas, tienen un 93% de probabilidad de mantener el control. Así que, independientemente de si gana Hillary Clinton o Donald Trump la Casa Blanca, el nuevo Presidente tendrá que negociar con los republicanos en la Cámara de Representantes para sacar adelante su agenda legislativa.
Estados Unidos es un país auténticamente federalista donde los gobiernos estatales y locales tienen mucho poder. El próximo martes se elegirán gobernadores en 12 estados: Delaware, Indiana, Missouri, Montana, Nueva Hampshire, Carolina del Norte, Dakota del Norte, Oregon, Utah, Vermont, Washington y Virginia del Oeste. No son de las entidades más importantes, pero donde habrá comicios muy relevantes es a nivel municipal. Se elegirán 46 alcaldes de las cien ciudades más grandes de ese país. Destaca Nueva York donde Bill de Blasio tiene 60% de probabilidades de reelegirse.
Finalmente, a diferencia de lo que ocurre a nivel federal, en los estados sí se permite que los electores voten en referéndums sobre temas específicos. Este 8 de noviembre, como comentamos ayer, en California se votará para ver si se aprueba la legalización de la mariguana con fines lúdicos. Las apuestas le dan un 84% de probabilidad de que esta medida pase. Lo mismo se preguntará en Massachusetts (hay un 75% de chance que se apruebe), Maine (88%), Arizona (55%) y, muy interesante, por lo que implicaría para Las Vegas, la “ciudad del pecado”, en el estado de Nevada (80% de probabilidad de voto a favor de la legalización).
Habrá otro referéndum muy interesante en la ciudad de Washington, Distrito de Columbia. Es, como se sabe, la capital de Estados Unidos y, como tal, no tiene representación en el Congreso. Su alcalde, Muriel E. Bowser, logró incluir en la boleta una propuesta para dividir este territorio en dos: uno para sus áreas residenciales que se convertiría eventualmente en el estado 51 de la Unión Americana y otro de las oficinas federales y monumentos nacionales que permanecería como distrito federal. Todo indica que se aprobará dicho referéndum (96% de probabilidad) lo cual podría presionar al Congreso estadunidense a actuar para que surja el estado número 51.
Así que no todo es la pelea Clinton versus Trump por más que todo mundo esté obsesionado con ella.
Twitter: @leozuckermann
