¿Quién va a ganar: Televisa o Carso?

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Leo Zuckermann 10/03/2014 01:41
¿Quién va a ganar:  Televisa o Carso?

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) declaró a Televisa como empresa preponderante en la radiodifusión y a Grupo Carso —que incluye a Telmex, América Móvil e Inbursa— en las telecomunicaciones. Ambas empresas, por tanto, serán reguladas de manera especial para fomentar la competencia. Vamos a suponer que así sea: que habrá una mayor competencia por las medidas decretadas por el IFT y la legislación secundaria de radiodifusión y telecomunicaciones. ¿Quién ganará más: Televisa o Carso?

Imaginemos que el tamaño de un mercado es como el de un pastel. El de las telecomunicaciones, donde Carso es preponderante, es enorme y con buenas perspectivas al futuro. El de la televisión abierta es, en cambio, un pastel más chiquito que se está encogiendo porque el negocio se está muriendo. Las audiencias se están moviendo a contenidos a través del internet. No es gratuito que las empresas estén gastando cada vez menos dinero en publicidad a través de la televisión abierta. En este sentido, las perspectivas de este negocio son negativas.

No obstante, Televisa cuenta con tres fortalezas: la penetración que ha logrado en uno de los mercados hispanos más rentables del mundo como es Estados Unidos (a través de Univisión), su participación en la televisión de paga en México (por cable y satelital) y su inigualable capacidad en la producción de contenidos (la mejor en el mundo de habla hispana). No obstante, esto no le alcanza para mantenerse como una de las empresas más dinámicas y rentables de México. De ahí la necesidad estratégica de moverse al negocio que tiene un pastel más grande y con perspectivas positivas: el de las telecomunicaciones.

Pero este mercado lo controla Carso. No es gratuito que su dueño, Carlos Slim, sea el segundo hombre más rico del mundo, con 72 mil millones de dólares, mientras que el propietario de Televisa, Emilio Azcárraga, posea dos mil 600 millones (según Forbes). Es natural que Azcárraga quiera quedarse con una rebanada del enorme pastel de Slim. Para ello ha establecido una empresa (Bestel) y se ha asociado con el dueño de TV Azteca, Ricardo Salinas, cuya fortuna se calcula en ocho mil 300 millones de dólares, en Iusacell.

Si Televisa, con las nuevas regulaciones asimétricas ordenadas por el IFT, logra quitarle un pedazo del pastelote de las telecomunicaciones a Carso, la empresa de Azcárraga será la ganadora. No será fácil, ya que Televisa apenas está aprendiendo a operar en este negocio (muy diferente al de producción de contenidos), donde el servicio al cliente es fundamental.

Se dice que Slim quiere, por su parte, entrar al mercado de la tele abierta. No tiene sentido, tomando en cuenta que este negocio se está muriendo. Más bien quiere quedarse con un pedazo del mercado de la televisión de paga y de la producción de contenidos para así apuntalar su negocio de telefonía fija, móvil y banda ancha. De ahí su alianza con MVS en Dish, donde ya ganó algo importante en la reforma en telecomunicaciones: transmitir de manera gratuita los canales de Televisa y TV Azteca.

Esta disposición, conocida como must carry, ya le costó a Televisa mil 400 millones de pesos tan sólo este año. En eso ya perdió Televisa. No sólo eso. La empresa de Azcárraga tiene un gran reto enfrente: Slim tiene mucho más dinero con el que puede comprar los recursos materiales y humanos necesarios para quedarse con todo el negocio de Televisa.

En la televisión de paga ya ha logrado quedarse con parte del pastel y ahora podrá trasmitir los canales de Televisa sin pagar un centavo. En cuanto a la producción de contenidos, Carso ha invertido poco en México (sí en otros lados de América Latina con Claro TV). Pero tiene el dinero suficiente como para contratar al talento y comprar los derechos de transmisión de eventos de altas audiencias. En este sentido, con su fortuna, Slim podría estrangular poco a poco el flujo de efectivo de Televisa al punto de asfixiarla. Y ahí estaríamos en el peor de los mundos: con un agente preponderante tanto en radiodifusión como en telecomunicaciones.

Entonces, ¿quién va a ganar? Me parece que, con una mayor competencia, Televisa tiene mucho que ganar si se queda con un pedazo del pastelote de las telecomunicaciones. Pero también es la que tiene el mayor riesgo de perder al enfrentarse a un grupo, como Carso, que tiene una enorme fuerza económica. Por lo pronto, para los consumidores, bienvenida la competencia si ésta va a producir mejores precios y calidades en radiodifusión y telecomunicaciones.

                Twitter: @leozuckermann

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