La boda de Valentina
Por Adrián Ruiz Huyendo de sus raíces y de su familia, Valentina se inventó una identidad en Estados Unidos. Ella tiene el trabajo perfecto y la relación más adorable del mundo; incluso Jason, su novio, acaba de pedirle matrimonio, pero tras este compromiso la joven ...
Por Adrián Ruiz
Huyendo de sus raíces y de su familia, Valentina se inventó una identidad en Estados Unidos. Ella tiene el trabajo perfecto y la relación más adorable del mundo; incluso Jason, su novio, acaba de pedirle matrimonio, pero tras este compromiso la joven se verá forzada a volver a México, lugar en el que se reencontrará con su familia, de abolengo político, así como con su exnovio, Ángel, al que dejó estando enamorada.
Con el corazón apachurrado, y un poco abrumada, Valentina ayuda a su familia a salir de un embrollo político y se reencuentra con Ángel, a quien percibe más maduro. Con sentimientos encontrados, Jason, viaja a suelo azteca para reunirse con su amada, hecho que generará un choque de culturas y un triángulo amoroso, con tintes de sátira política.
Con reminiscencias a casos políticos y figuras de la índole, la cinta consigue un punto de diferencia ante todas las producciones del género que han salido recientemente. El choque de culturas, sobre todo entre Jason y Ángel, son de los momentos más entretenidos del filme, tanto Chaparro como Carnes tienen buena química. Hay personajes que son un poco de paja y caen en el cliché, como el abuelo y en cierto momento el hermano incómodo.
Marimar, con su primer protagónico en este género, se torna natural; pero quien luce realmente encantadora, en la piel de una madrastra buchona, es Sabine Moussier: luce atrabancada, cándida y con un inglés entendible, pero mexicano. De nueva cuenta, y en un recurso que se está explotando, se recurre a los bloguers, como Chumel Torres, quien ayuda a dar línea a los elementos políticos antes citados.
Constandse teje una boda más dinámica que Cásese quien pueda, aunque se percibe premura en su desenlace y una resolución intempestiva, el proceso del amor se pierde en el desarrollo. Una comedia superior a la media, pero ya un tanto reiterativa en cuanto a las propuestas del cine mexicano de los últimos cinco años.
- DIRIGE: Marco Polo Constandse.
- ACTÚAN: Omar Chaparro, Marimar Vega y Ryan Carnes.
