Obsesión
Por Adrián Díaz Al estilo de películas como Atracción fatal o Mujer soltera busca, sin que llegue a los estándares de las mismas, se asoma este thriller bastante convencional. Una despedida de soltera, como se ha visto recientemente, será el detonante para que una ...
Por Adrián Díaz
Al estilo de películas como Atracción fatal o Mujer soltera busca, sin que llegue a los estándares de las mismas, se asoma este thriller bastante convencional. Una despedida de soltera, como se ha visto recientemente, será el detonante para que una mujer comprometida caiga en las redes del barman del lugar. Con la resaca, la ignominia y la culpa, Tara se da cuenta de su error arrepintiéndose de su infidelidad, por lo que decide ir a su casa en busca de la redención.
Lo que parecería se convertiría en una noche de copas está a punto de tornarse en su peor pesadilla, puesto que, a punto de contraer nupcias, su affaire está “perdidamente enamorado de la protagonista”, desentrañando así un laberinto de mentiras, suspenso y obsesión.
Wes Bentley cae en todos los clichés y convencionalismos del sicópata en búsqueda de su presa, atrás quedaron sus papeles decorosos como lo hecho en Belleza americana o Interestelar. A su vez, la trama no ofrece nada nuevo en su premisa, sabes palmo a palmo lo que va a acontecer, pese a que se intenta hacer un final abierto que deje en duda al espectador. La factura no tiene menor reproche, pero asemeja a cualquier película que pasa por la tarde en televisión.
Un triángulo amoroso, sin muchas sorpresas; tal vez una de las preguntas que se hará el público es ¿por qué la protagonista le fue infiel con ese loco teniendo a aquel partidazo de prometido? Ésa podría ser la duda del millón de dólares, puesto que en la sociedad contemporánea tal cuestionamiento se hace más común en el día a día. La ficción es superada por la realidad.
- DIRIGE Bram Coppens.
- Actúan Wes Bentley, Jaimie Alexander y Cam Gigandet.
