Baby: El aprendiz del crimen
Por Adrián Ruiz Con un claro homenaje a las películas de robos y persecuciones de la década de los 70 y 80, como podrían ser The Driver, Arizona Baby o La huida de Sam Peckinpah; Edgar Wright le da un giro a este tipo de historias, con un ...
Por Adrián Ruiz
Con un claro homenaje a las películas de robos y persecuciones de la década de los 70 y 80, como podrían ser The Driver, Arizona Baby o La huida de Sam Peckinpah; Edgar Wright le da un giro a este tipo de historias, con un toque único gracias a sus persecuciones acompañadas de coreografías y música, pareciera un musical salpicado de thriller y acción.
Baby, el protagonista, se caracteriza por ser un joven con un amor incondicional a la música, a lo que se suma un talento inconmensurable para manejar, ésta habilidad es utilizada para escapar de la escena de varios robos, todos perpetrados por la necesidad y la insistencia de su mentor. Después de conocer a la chica de sus sueños, Baby toma la decisión de abandonar su vida delictiva. Lo que parece un hecho sencillo, pero no lo será tanto.
Fiel a su estilo, Wright se hace ayudar de cierto humor absurdo, que va acompañado y respondido con cierto dramatismo. Las escenas de los crímenes a perpetrar es donde la adrenalina se torna frenética, la música se vuelve un personaje y un aliado del protagonista de este filme. A estos valores se suma un reparto de ensueño, cuyo ensamble funciona como maquinaria de reloj suizo, el engranaje no podría ser mejor.
Las mujeres simbolizan la inspiración, el amor como motor y ver hacia el horizonte, ya sea por Lily James o Eiza González, como musa de un mafioso, la mexicana muestra un inglés fluido y las armas necesarias de femme fatale, para sacar adelante el papel.
En esta nueva pieza, Edgar Wright se derrapa con virtuosismo sobre el asfalto.
DIRIGE Edgar Wright.
Actúan Ansel Elgort, Kevin Spacey, Jon Hamm, Jamie Foxx y Eiza González.
