ELLE: Abuso y seducción

Bajos instintos lo colocó como un artesano del thriller erótico, han pasado 24 años y Verhoeven regresa con oficio a este rubro, la premisa resulta inquietante, girando en torno a los impulsos sexuales, los deseos y las pasiones. A través de Michèle, una mujer con un ...

Bajos instintos lo colocó como un artesano del thriller erótico, han pasado 24 años y Verhoeven regresa con oficio a este rubro, la premisa resulta inquietante, girando en torno a los impulsos sexuales, los deseos y las pasiones.

A través de Michèle, una mujer con un sentido del humor ácido y cruel, se teje una historia que deambula entre la fantasía y la realidad. Conocida por ser una mujer exitosa, dedicada a los videojuegos, cierto día su domicilio es invadido y ella es violada salvajemente. Ella queda con una extraña fascinación, incluso el acto llega a repetirse en varias ocasiones, algo ocurre en la mente de esta fémina de la mediana edad.

Mientras se devela el misterio, el público conoce la psique de la protagonista, suele ser una mujer ambigua, su lado moral no es del todo ortodoxo, y de igual modo la forma de querer a sus seres más allegados tampoco es la más correcta, sin embargo, posee algo de humanidad. Isabelle Huppert juega a la perfección con el arco dramático y los matices del papel encomendado, aun mejor, a sus 63 años no le importa mostrar el cuerpo al desnudo para intensificar aún más sus pasiones e impulsos. Uno de los grandes méritos de este thriller, sino es que el principal, es el de la protagonista, una mujer impetuosa en sus deseos carnales y cruel con su familia.

La trama deambula por un laberinto en el que la protagonista es el hilo conductor, para desembocar en una cinta que puede llegar a ser catalogada como retorcida y perturbadora, alejándose totalmente de los convencionalismos y la moralidad.

  —Adrián Ruiz

DIRIGE

Paul Verhoeven.

ACTÚAN

Isabelle Huppert.

Laurent Lafitte.

Anne Consigny.

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