La chica del tren
Rachel se torna en una mujer alcohólica; luego de un iminente divorcio, ella deambula todo el día en un tren, en el cual gusta de ver vidas ajenas y en el que se localiza una pareja “feliz y armónica”. Todo parece seguir su curso y monotonía hasta que un día ella ...
Rachel se torna en una mujer alcohólica; luego de un iminente divorcio, ella deambula todo el día en un tren, en el cual gusta de ver vidas ajenas y en el que se localiza una pareja “feliz y armónica”. Todo parece seguir su curso y monotonía hasta que un día ella desaparece. En medio de este enigma, su exmarido, la nueva mujer de éste, un siquiatra, y el amado de la desaparecida se verán envueltos en un thriller con tintes ochenteros, en el que Atracción fatal puede ser un referente.
Tomando como eje de partida el bestseller homónimo de Paula Hawkins, el filme cambia algunos aspectos como la locación y algunos elementos que para evitar ser redundantes se eliminan, en esta cinta no aparece la madre de Rachel, quien sólo figura en el libro para justificar el porqué la protagonista tenía dinero para ir en tren; la progenitora lo otorgaba. Los elementos literarios que dieron éxito a la novela no son tan fortuitos en el lenguaje cinematográfico.
Acompañado de flashbacks, el ritmo frenético y de tensión poco a poco se diluye, las piezas lucen confusas, creando una película que pierde un poco el rumbo. No todo es catástrofe; Emily Blunt como alcohólica consigue uno de los mejores papeles de su carrera, dota de confusión y empatía conforme avanza la trama. Por otro lado, Haley Bennett delinea bien las complejidades humanas por las que atraviesa su personaje.
La naturaleza humana voyerista, como pasó en La ventana indiscreta, las etiquetas y la violencia intrafamiliar, este último elemento podría encauzar el filme a un sector femenino. El boleto de este viaje en tren va de más a menos, es efectivo, pero al final tienes la sensación de que faltó algo.
—Adrián Ruiz—
DIRIGE
- Tate Taylor.
ACTÚAN
- Emily Blunt.
- Haley Bennett.
- Luke Evans.
