Avenida Cloverfield 10
Lo primero que recordé al empezar a ver Avenida Cloverfield 10 fue un episodio de La dimensión desconocida, aquella mítica serie producida entre 1959 y 1964 que marcó a toda una generación que la disfrutó/sufrió a través de su televisor. Recuerdo perfectamente que ...
Lo primero que recordé al empezar a ver Avenida Cloverfield 10 fue un episodio de La dimensión desconocida, aquella mítica serie producida entre 1959 y 1964 que marcó a toda una generación que la disfrutó/sufrió a través de su televisor.
Recuerdo perfectamente que se trataba de un capítulo en el cual los protagonistas permanecían “enterrados” en un búnker, imaginando que afuera se había desatado la guerra definitiva (química, nuclear o la que fuera) que acabaría con la especie humana.
El planteamiento inicial de Avenida Cloverfield 10, del debutante Dan Trachtenberg, es prácticamente el mismo: una joven de nombre Michelle (Mary Elizabeth Winstead) quien tras un accidente despierta dentro de la pequeña habitación de un búnker en la que ha sido encadenada.
A partir de ese momento, nuestra mente comienza a escribir su propia historia de terror, topándose en cada esquina con la que fue escrita en la pantalla y que siempre busca desconcertar a la audiencia.
El problema viene cuando después de las descargas de adrenalina, acción, thriller y claustrofobia, el espectador formula una mejor resolución en su cabeza, decepcionándose inevitablemente del desenlace de una producción que, de manera tramposa/mercadológica, conecta a la cinta con otra película infinitamente superior: Cloverfield: Monstruo (2008), de Matt Reeves, quien, junto con J.J. Abrams (El despertar de la Fuerza), aparece en los créditos como uno de los varios productores.
-Salvador Franco
DIRIGE
- Dan Trachtenberg.
ACTÚAN
- John Goodman.
- John Gallagher Jr.
