Volando alto
Por Adrián Ruiz “Lo importante no es el triunfo, sino el esfuerzo”, versa el lema de los Juegos Olímpicos. Empezó como un simple sueño y se convirtió en una realidad. Esto fue lo que consiguió Eddie El águila, un hombre que concursó en el saltó de esquí, en ...
Por Adrián Ruiz
“Lo importante no es el triunfo, sino el esfuerzo”, versa el lema de los Juegos Olímpicos. Empezó como un simple sueño y se convirtió en una realidad. Esto fue lo que consiguió Eddie El águila, un hombre que concursó en el saltó de esquí, en los Juegos Olímpicos de Calgary, en el invierno de 1988.
A través de su infancia y juventud, la cinta expone todo el viacrucis de este hombre para poder demostrarse a él mismo, y a alguno que otro escéptico, que tenía la capacidad para participar en los Juegos Olímpicos: saltó no para ganar sino para liberar el alma. El conseguir su sueño no fue una labor fácil, el sendero fue arduo y, para ello, Taron Egerton, en la piel de Eddie, consigue alejarse de lo que hizo en Kingsman, generando así un papel que engendra empatía, picardía y simpatía. A esto se suma el dinamismo de Jackman, con quien consigue hacer una dupla de discípulo-maestro, al estilo Karate Kid o Rocky, de una forma entretenida y amena para el público. Tal vez no será tan trascendente como los casos antes mencionados pero funciona.
Puede que tenga irregularidades en su desarrollo, sobre todo en medio del filme, pero la idea consigue altos vuelos: cualquier hombre, por muy ordinario que sea, tiene derecho a soñar y a cumplir las metas que se imponga, tal vez no para ganar ante el mundo pero sí para ser un campeón ante los ojos de uno mismo; esa es una idea que no debe pasar de moda jamás. La inspiración de Bo Derek no conoce fronteras en todo el mundo: los atletas están incluidos.
Dirige
- Dexter Fletcher.
Actúan
- Taron Egerton.
- Hugh Jackman.
- Jim Broadbent.
- Christopher Walken.
