En primera plana
En 2002, un puñado de periodistas, pertenecientes al Boston Globe, hicieron cimbrar a la iglesia católica gracias a una investigación; en ella se exponía la red de pederastia llevada a cabo a lo largo de varias décadas, en la que el silencio hubiera sido fatídico ...
En 2002, un puñado de periodistas, pertenecientes al Boston Globe, hicieron cimbrar a la iglesia católica gracias a una investigación; en ella se exponía la red de pederastia llevada a cabo a lo largo de varias décadas, en la que el silencio hubiera sido fatídico para la sociedad, sobre todo para aquellos que de una u otra forma tienen depositada una fe ciega en el catolicismo.
Pese a lo morboso que puede resultar la premisa de la cinta, básicamente los valores cinematográficos de la misma ayudan a subrayar la relevancia del periodismo de investigación y no a explotar el morbo, como los es la pederastia eclesiástica.
La cinta podría ser prima hermana de Todos los hombres del presidente, cinta protagonizada por Robert Redford y Dustin Hoffman, que aborda una investigación periodística del Washington Post sobre el caso Watergate. En esta ocasión el ensamble de actores está en función de la cinta, todos consiguen un lucimiento en su labor como periodistas, y de una u otra forma se hace alusión a un viejo adagio de Capote, “Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo; y el látigo es únicamente para autoflagelarse”.
El esfuerzo y el trabajo en equipo, propios de la comunicación, son resaltados en este filme que resulta ser absorbente, inteligente, delinea lo apasionante del periodismo de investigación; tal vez le falta adrenalina, pero su importancia cinematográfica es innegable.
Adrián Ruiz
DIRIGE
- Thomas McCarthy
ACTÚAN
- Michael Keaton.
- Rachel McAdams.
