Un gran dinosaurio
Para nadie es un secreto que algunos de los grandes creativos del cine y otras artes encuentran sus historias a partir de planteamientos hipotéticos que comienza con la pregunta... ¿qué hubiera pasado si...? Pixar, que ya lo había hecho en Toy Story, Monsters Inc. o ...
Para nadie es un secreto que algunos de los grandes creativos del cine y otras artes encuentran sus historias a partir de planteamientos hipotéticos que comienza con la pregunta... ¿qué hubiera pasado si...?
Pixar, que ya lo había hecho en Toy Story, Monsters Inc. o Ratatouille, repitió el ejercicio en su más reciente producción, Un gran dinosaurio, que muestra lo que hubiera ocurrido sin la extinción de los dinosaurios provocada, hasta donde sabemos, por la colisión de un meteorito en la Tierra.
La respuesta inmediata es que el hombre más primitivo hubiera coexistido con los dinosaurios y de ahí se desprenden un sinfín de posibilidades que van desde lo que vimos en Los Picapiedra hasta Jurassic Park, por mencionar apenas un puñado de ejercicios.
A diferencia de otros proyectos de Pixar, en la ópera prima de Peter Sohn el protagonista no es un humano, sino el inocente y temeroso Arlo, un apatosaurio que sobrevive a una catástrofe y tiene que vivir solo en un mundo desconocido. En su camino aparece Spot, un aguerrido niño con hábitos caninos que se convertirá en su mejor amigo y aliado en una extraordinaria y colorida aventura que los llevará a enfrentar sus propios miedos.
De la animación digital hay muy pocas cosas qué agregar cuando se sabe que Pixar, y su fundador John Lasseter, la revolucionaron hace 20 años con Toy Story, y ahora le dan un giro con un tratamiento fotorrealista en el que los paisajes, las nubes y el agua que aparecen en la cinta se diseñaron para ser prácticamente reales.
Salvador Franco Reyes
DIRIGEN
- Peter Sohn y Bob Peterson.
ANIMACIÓN
