Todos están muertos

Por Lucero Calderón Cuando terminó de leer el guión de Todos están muertos, la actriz española Elena Anaya envidió a la intérprete que pudiera quedarse con el papel, sin embargo, no tenía idea de que la directora Beatriz Sanchís había escrito esa historia ...

Por Lucero Calderón

Cuando terminó de leer el guión  de Todos están muertos, la actriz española Elena Anaya envidió a la intérprete que  pudiera quedarse con el papel, sin embargo, no tenía idea de que la directora Beatriz Sanchís había escrito esa historia teniéndola en mente. Así empezó a tomar forma esta película, coproducción entre México y España, que llegó hace unos días a la cartelera de nuestro país.

Esta ópera prima, que complementa su reparto con las actrices mexicanas Angélica Aragón y Patricia Reyes Spíndola, así como con el trabajo del argentino Nahuel Pérez y los españoles Christian Bernal y Patrick Criado, centra su atención en Lupe  (Anaya), una chica que en la década de los 80 conformaba una banda de rock junto a su hoy finado hermano. Tras la muerte de éste, Lupe entra en un estado de depresión crónica que le impide salir de casa.

Manejando temas como el de la vida y la muerte, esta cinta ofrece una mirada interesante acerca de esta dualidad y se nutre de otro tipo de tópicos, como el de la homosexualidad o el incesto, para otorgarle a la audiencia una historia de calidad en la que se pueden encontrar distintas lecturas. Este filme es, literalmente, un reflejo de situaciones tan humanas y cotidianas con las que muchos se pueden identificar.

El trabajo de Elena Anaya, musa de directores como Julio Medem o Pedro Almodóvar, es impecable y genera inmediatamente esa empatía que siempre buscan los cineastas provocar en la audiencia. En los primeros minutos el espectador logra conectar con esa mujer que está sufriendo debido a la pérdida de su hermano, siente empatía con esa mujer que, debido a su situación, se encierra en casa, desatiende a su hijo adolescente y depende al ciento por ciento de su enferma madre, papel encarnado por la actriz mexicana Angélica Aragón.

Aunque tiene momentos sumamente intensos, que pueden sacar de la jugada al espectador debido a las revelaciones que se van haciendo a lo largo de la historia, esta cinta vale la pena y es, sin duda, una de las mejores opciones que llegó a la cartelera de nuestro país. Esta coproducción lamentablemente se estrenó en muy pocas salas y no cuenta con los grandes presupuestos para publicidad, sin embargo, el boca a boca puede funcionar para que la gente disfrute de esta cinta, que ofrece una buena historia en la que el mensaje está en que algunas personas llegan de pronto a nuestras vidas para aliviar el corazón y mejorar la situación.

Dirige

  •  Beatriz Sanchís.

ACTÚA

  • Elena Anaya.
  • Angélica Aragón.
  • Patricia Reyes Spíndola.
  • Nahuel Pérez.

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