El incidente

Por Salvador Franco R. Lo primero que puedo decir es que desde mi punto de vista, El incidente, de Isaac Ezban, es una película fantástica, inquietante y también desconcertante. No solamente por su planteamiento dramático, sino también en su narrativa, en su puesta ...

Por  Salvador Franco R.

Lo primero que puedo decir es que desde mi punto de vista, El incidente, de Isaac Ezban, es una película fantástica, inquietante y también desconcertante.

No solamente por su planteamiento dramático, sino también en su narrativa, en su puesta en escena y por supuesto, en cuanto al género: la ciencia ficción.

El realizador de 29 años (cuando la filmó tenía apenas 26) hizo lo que parecía imposible, aún en una industria en proceso como lo es la mexicana: ofrecer un relato convincente, eficaz y poderoso en un género fílmico prácticamente inexistente en el país.

Aún sin estrenarse, El incidente ya era un éxito para su director, sus productores (Salomon Askenazi, Miriam Mercado), sus distribuidores (Cine Canibal, de Gemi Pineda)  y por supuesto, su elenco (Nailea Norvind, Humberto Busto, Raúl Méndez, Fernándo Álvarez y Hernán

Mendoza), quienes aceptaron formar parte de una historia que ni ellos mismos entendían, pero que olía a trabajo, a riesgo y por supuesto a talento.

¿Que le faltó presupuesto a la cinta y se nota en la pantalla? Quizá, pero esa ausencia de dinero fue compensada con pasión, creatividad, hambre y muchísimo corazón, algo que a varios de nuestros cineastas consagrados han olvidado.

La película, que apenas costó 200 mil dólares (cuando el tipo de cambio estaba en 13 pesos) narra de manera paralela dos historias que son alteradas a partir de un suceso externo (una explosión): la del detective Marco, y los bándalos Carlos y Óliver, que quedan encerrados en una escalera circular y la de la familia de Sandra y Roberto, atrapados en una autopista.

En ambos casos, los personajes tienen que luchar en contra del tiempo y de los demonios que los persiguen para poder sobrevivir, pues lo único a lo que se puede aspirar cuando no se conoce la salida a algo, es a seguir vivo.

Con la ciencia ficción como herramienta, la ópera prima funciona como una metáfora de nuestros propios incidentes, de aquellas cosas que nos trastocan, nos hieren, nos lastiman y nos marcan, y de las cuales no sabemos o no queremos, encontrar la salida.

En algunos de los festivales en los que ha participado, Ezban ha sido comparado con importantes cineastas del género, pero en un país como México, recuerda profundamente al más inquieto Gerardo Naranjo, director de Miss Bala (y no sólo por el bigote), y por supuesto a esos tres amigos que llevan años haciendo cine en Hollywood, un lugar donde el egresado de la Iberoamericana y del The New York Film Academy, terminará por llegar tarde o temprano.

DIRIGE

  • Isaac Ezban.

ACTÚAN

  • Nailea Norvind, Humberto Busto, Raúl Méndez.

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