El agente de C.I.P.O.L
Por Adrián Ruiz Basada en una famosa serie de televisión, de 105 episodios emitidos de 1964 a 1968, Guy Ritchie coescribe una cinta con el estilo clásico de los espías, de la década de los sesenta. Incluso, Ian Fleming, creador de James Bond, dio algunas ideas para ...
Por Adrián Ruiz
Basada en una famosa serie de televisión, de 105 episodios emitidos de 1964 a 1968, Guy Ritchie coescribe una cinta con el estilo clásico de los espías, de la década de los sesenta. Incluso, Ian Fleming, creador de James Bond, dio algunas ideas para el dúo protagonista de dicha serie televisiva.
Cimentada en la Guerra Fría, en plena década de los 60, la cinta nos presenta a dos agentes con diferentes peculiaridades. Por un lado, hallamos a Napoleón Solo, exladrón y ahora agente americano de la CIA con espíritu indomable, seductor y con métodos poco ortodoxos. Por otro lado, está Illya Kuryakin, perteneciente a la KGP, frío, calculador y buscando limpiar el nombre de su padre. Por diferentes circunstancias de la vida y con una chica sexy de por medio, ambos deberán trabajar en cofradía para así evitar una catástrofe mundial y de alcances nucleares.
La primera parte de la cinta nos envuelve en un estilo característico del cineasta, las persecuciones, los diálogos, las peleas y los chistes tienen su estilo características. Sin embargo, conforme va avanzando el metraje, las situaciones se tornan un poco sosas y redundantes. Aferrado a mantenerse fiel a su estilo, la cinta divaga en muchas situaciones de la película.
Pese a la química entre Cavill y Hammer, además del sex appeal que las mujeres agradecerán, quienes se ven envueltos en persecuciones, peleas y lucha de egos, el alargamiento innecesario de algunas escenas termina por aburrir. Alicia Vikander ofrece efervescencia y picardía a la trama, sobre todo con el personaje de Hammer, pero todo es intermitente, a veces divierte, a veces desespera.
Para las seguidoras del ídolo de los 90 y 2000, Hugh Grant, quien alcanzara la cúspide con Cuatro bodas y un funeral o Bridget Jones, cabe mencionar que hay una participación especial del histrión, aunque un tanto desangelada en el papel de Waverly.
Loable y plausible resulta la recreación de toda una época, aquella donde el rock’n roll y el a gogó era lo máximo; los colores pastel, el maquillaje, los autos y, sobre todo, la moda quedan plasmados en una forma adhoc. Asimismo la música que engalana las situaciones es de lo mejor de la cinta. De Nina Simone se puede saltar a Solomon Burke, o de Roberta Flack a Sergio Pizzorno; el soundtrack es alucinante.
Guy Ritchie estuvo muy cerca de tener una cinta redonda, tal vez hasta ser un referente, pero se queda en el intento. El agente de C.I.P.O.L (Comisión Internacional Para la Observancia de la Ley), cumple a medias en su misión de entretener y ser un viaje impresionante. Difícilmente se hará una secuela, aunque el final de la cinta lo insinúa, la recaudación en taquilla no le ha favorecido.
DIRIGE
- Guy Ritchie.
ACTÚAN
- Henry Cavill.
- Armie Hammer.
- Alicia Vikander.
- Hugh Grant.
