Poltergeist: juegos diabólicos
Por Lucero Calderón Es evidente que en recientes fechas los estudios hollywoodenses le están apostando al remake de ciertos filmes que se convirtieron, con el paso de los años, en clásicos cinematográficos. Nombres hay muchos: Footloose, Mad Max, Los cuatro ...
Por Lucero Calderón
Es evidente que en recientes fechas los estudios hollywoodenses le están apostando al remake de ciertos filmes que se convirtieron, con el paso de los años, en clásicos cinematográficos. Nombres hay muchos: Footloose, Mad Max, Los cuatro fantásticos, Terminator y Mundo Jurásico. A estos títulos se suma la nueva versión de Poltergeist: Juegos diabólicos, cinta que se estrenó hace 33 años en la cartelera estadunidense, teniendo como productor a un Steven Spielberg de entonces 36 años. El éxito que obtuvo dicho filme décadas atrás, así como el deseo de revivir viejos tiempos, creó el escenario idóneo para que el director Sam Raimi se animara a producir una nueva versión fílmica que corrió a cargo del joven británico Gil Kenan.
Protagonizada por Sam Rockwell, Rosemarie DeWitt, Kennedi Clements, Jared Harris y Kyle Catlett, Poltergeist: Juegos diabólicos respeta la esencia de la película original, sin embargo, se queda corta en cuanto a la manera en como se contó la historia. Existen ciertos elementos que en la primera fueron bastante emblemáticos —como cuando las sillas del comedor de repente se encuentran sobre la mesa, mientras la madre de familia parpadea, o como aquella escena en la que la hija menor se desliza por el suelo frente a los ojos de un padre incrédulo— que se quedaron fuera.
La presencia de un payaso de juguete y la importancia que tiene el armario en la película es evidente conforme transcurre la trama de esta nueva versión, no obstante, después de los primeros minutos, la atención del espectador, que en un principio fue atrapada por la fotografía y esa estética que nos recuerda a la primera cinta, se va en picada.
Sin duda alguna, se puede aseverar que la primera versión de Poltergeist es superior, a pesar de que en aquella época no se contaba con la tecnología que hoy se aprecia en el remake. El impacto es tal que, a pesar de que han pasado más de tres décadas de su estreno, las imágenes aún provocan cierto impacto y hacen que el espectador diga: “esto seguramente le voló la cabeza a todos aquellos que, por esa época, fueron al cine a ver esta película”, tal como le pasó a Sam Rockwell, quien usó esa frase para describir lo que sintió la primera vez que vio Poltergeist.
Seguramente hubo un trabajo de meses y de cientos de personas que se entusiasmaron por llevar a cabo un remake de Poltergeist. Y seguramente muchos dedicaron miles de horas a este filme (y eso no se demerita), sin embargo, el resultado no se compara con el impacto y resultado del filme original.
DIRIGE
- Gil Kenan.
ACTÚAN
- Sam Rockwell.
- Rosemarie DeWitt.
- Kennedi Clements.
- Saxon Sharbino.
