Jurassic World: Mundo jurásico
Por Adrián Ruiz Villanueva Situado en Costa Rica, y tras los eventos ocurridos hace 22 años, los dinosaurios se concentran en un parque temático, Mundo jurásico, en el que millones de personas a lo largo del año visitan el lugar para quedar maravillados con las ...
Por Adrián Ruiz Villanueva
Situado en Costa Rica, y tras los eventos ocurridos hace 22 años, los dinosaurios se concentran en un parque temático, Mundo jurásico, en el que millones de personas a lo largo del año visitan el lugar para quedar maravillados con las diferentes especies, tamaños y acciones que realizan estos seres prehistóricos, hecho que establece la conexión de los humanos con los animales, por así decirlo.
En medio de este panorama, un par de hermanos, uno aún en la infancia y otro en la adolescencia, son enviados por sus padres para acudir a este paradisiaco lugar, en el que serán vigilados por su tía Claire, una mujer devota a su trabajo y sin ningún otro tipo de distracción. Es bella y con poder. Ella es la que maneja el parque. Paralelo a ello situamos a Owen, el héroe de la historia, un hombre con amor por los dinosaurios y a quienes puede domesticar debido a un aspecto simple de “respeto mutuo”.
El escenario no podía ser mejor, sin embargo, y debido a la naturaleza humana en la que se busca crecer y creerse Dios, un experimento está a punto de desatar el caos. Hay un dinosaurio con varias mezclas de especies que amenaza la tranquilidad de humanos y dinosaurios. Ante esta premisa, regresan los seres prehistóricos que, gracias a la mano de Steven Spielberg, cobraron vida y dejaron azorados a todo el público que asistió desde aquel 1993 a las salas cinematográficas.
Hoy en día, con la ayuda de la tecnología, así como de la producción ejecutiva de Spielberg, la cinta se mueve con soltura. Fiel a la primera cinta de la saga, la cinta consigue un entretenimiento redondo, así como un gran detalle en los dinosaurios presentados, sobre todo, el gran villano de la trama: el Indominus Rex.
La fórmula está comprobada, también hay que prestar atención a los pequeños guiños de otras cintas como Indiana Jones, en la que Chris Pratt nos evoca a Harrison Ford. Uno de los ataques más impactantes nos remonta a Los pájaros de Hitchcock; la relación y situaciones de Claire y Owen nos evocan a La esmeralda perdida; los hermanos corriendo por su vida nos regresan a Cuenta conmigo. Todo cincelado con delicadeza y casi sin querer. Chris Pratt vuelve a derrochar carisma como el héroe que salva el día. Bryce Dallas hace lo impensable: transitar por todos los peligros en tacones altos, además de probarse como una angelada protagonista de blockbuster; Ty Simkins y Nick Robinson a ratos convencen, en otros desesperan. Los efectos funcionan, el score clásico de John Williams con el de Michael Giacchino dan fluidez. El negocio es perfecto, la nostalgia y la vanguardia se fusionan fortuitamente.
DIRIGE
- Colin Trevorrow.
ACTÚAN
- Chris Pratt.
- Bryce Dallas Howard.
- Vincent D’Onofrio.
- Ty Simpkins.
