Zapatero a tus zapatos
Por Adrián Ruiz Villanueva “No quisiera estar en sus zapatos”, versa un dicho por muchos conocido, pero cuando una vida está llena de insatisfacción, de grises y de monotonía, la búsqueda por ser alguien más, experimentar en cabeza ajena, o en cuerpo ajeno, es ...
Por Adrián Ruiz Villanueva
“No quisiera estar en sus zapatos”, versa un dicho por muchos conocido, pero cuando una vida está llena de insatisfacción, de grises y de monotonía, la búsqueda por ser alguien más, experimentar en cabeza ajena, o en cuerpo ajeno, es algo por lo que atraviesa Max, un zapatero cuyo oficio ha pasado de generación en generación.
De religión judía, dedicado a su madre con la que aún vive, y regido por una actividad que no abraza ni mucho menos apasiona, cierto día y por causas de fuerza mayor deberá reparar calzado con la ayuda de una máquina antigua.
Tras cambiar la suela de un par de zapatos, el instinto lo orilla a probárselos, pues eran de su misma talla: 10 1/5 americano. Acto seguido, descubre que al calzar los zapatos de otros también adquieren la apariencia física.
Ante tal situación y para salir de la rutina, Max andará por la ciudad jugando a ser alguien que no es, hasta que cierto día se ve en una espiral que lo orilla a tomar decisiones que jamás pensó que experimentaría.
En cierta forma se topa con la horma de sus zapatos. Adam Sandler se muestra contenido, cuando una de sus características es el desbordamiento, sin embargo, las acciones, en vez de mostrar a un hombre con principios, a ratos raya en la estupidez.
Contada en forma de fábula el contenido de la cinta a ratos entretiene debido a los personajes que calza, pero esto poco a poco se va diluyendo. No se profundiza en la personalidad ni moralidad de ninguno.
Las situaciones se perciben metidas con calzador.
Ganador de dos premios Oscar en el rubro de Mejor Actor, Dustin Hoffman hace una pequeña intervención, la cual es crucial en el desenlace, sin embargo, su presencia, así como la de Steve Buscemi se tornan desaprovechadas.
El guión no le llega a la suela de los zapatos, sabiendo los alcances de los que este binomio es capaz de conseguir.
La cinta no define cuál es el tema a exponer, si es sobre la búsqueda de la identidad, de una pasión, de ser un guardián de almas.
No queda claro para nada, resulta inconexa y sin mucho sentido en varios aspectos.
El resultado es una cinta inconsistente, en la que bien se podría aplicar el dicho: “A fuerza ni los zapatos entran”.
Dirige:
- Thomas McCarthy.
Actúan:
- Adam Sandler.
- Dustin Hoffman.
- Steve Buscemi.
