Selma
Por Salvador Franco Las películas históricas, con personajes emprendiendo valientes e imposibles batallas en contra del régimen opresor estadunidense, se han convertido en un género en si mismas. Cada cierto tiemp aparece en la cartelera una película que toma un hecho ...
Por Salvador Franco
Las películas históricas, con personajes emprendiendo valientes e imposibles batallas en contra del régimen opresor estadunidense, se han convertido en un género en si mismas.
Cada cierto tiemp aparece en la cartelera una película que toma un hecho histórico de similar naturaleza y lo recrea en la pantalla grande, dejándonos el sabor de boca de haber recibido más una clase de historia que de haber disfrutado de un entretenimiento.
Hace un año pasó con El mayordomo de la Casa Blanca y 12 años esclavo, y ahora ocurre con Selma, de Ava DuVernay.
El filme, estrenado hace una semana en nuestro país, recrea uno de los episodios fundamentales en la vida del país vecino: la marcha por los Derechos Civiles convocada por Martin Luther King en 1965, que partió del poblado de Selma.
Ese suceso, medular en la lucha, es el pretexto elegido por Ava DuVernay para hablar de valentía, rebeldía y sí, de historia.
En ese sentido, la realizadora ganadora del premio a la Mejor Dirección en el Festival de Sundance en 2012 por la película En medio de la nada, se apega cien por ciento al género y
esa quizá es la mayor debilidad de Selma, porque no se atreve a proponer un lenguaje narrativo o visual diferente, sino que es igual —o muy parecido— a todo lo que habíamos visto antes. Lo que sí hace, en cambio, es quitar el halo de misticismo que siempre ha recaído sobre el personaje de Luther King, y busca acercarse al hombre que habitó a ese héroe estadunidense.
Su presencia en la próxima entrega del premio Oscar, donde compite también en la categoría de Mejor Canción parece más una obligación de la Academia, que siempre debe cubrir su cuota con los grupos minoritarios o vulnerables, pues al final y lamentablemente para todos, Selma no pasa de ser una lección de historia, que quizá solamente sea recordada por la brillante actuación de su protagonista David Oyelowo, aunque también fue ignorado en la categoría de Mejor Actor. Ideal para quienes gustan del género, que seguramente la disfrutarán.
Dirige:
- Ava DuVernay.
Actúan:
- Tim Roth.
- Tom Wilkinson.
- Oprah Winfrey.
