Una noche en el museo 3: El secreto de la tumba

Por Adrián Ruiz La tabla que da vida a los personajes históricos, albergados en el Museo Americano de Historia Natural en Nueva York, al parecer, su estela dorada se ve mancillada por un color verde: Ahkmenrah, faraón en el museo, desconoce lo acontecido, sin embargo, su ...

Por Adrián Ruiz

La tabla que da vida a los personajes históricos, albergados en el Museo Americano de Historia Natural en Nueva York, al parecer, su estela dorada se ve mancillada por un color verde: Ahkmenrah, faraón en el museo, desconoce lo acontecido, sin embargo, su progenitor posee los conocimientos. Ante tales hechos, Larry Daley, en compañía de su hijo, quien no sabe a ciencia cierta qué desea para su vida, emprenderán una odisea hasta el museo de Londres, sitio en el que vive el padre de Ahkmenrah, así como su madre.

Con una sucesión de gags netamente familiares, la cinta cumple con el cometido de ofrecer un rato sin complicaciones, aunque ahora los datos históricos, a como habían viniendo sucediendo se tornan escuetos y ralos; hay nuevos personajes, como Sir Lancelot, quien en su búsqueda por Camelot hará pasar toda una cruzada a los personajes del filme; el faraón Merenkahre es encarnado por Sir Ben Kinsgley, y, aunque tiene buenas líneas, su presencia pudo haber dado más. De igual forma habría que enfatizar la presencia de Rebel Wilson, en la piel de una guardia de museo en el inmueble de Londres, quien resulta de lo más divertido, gracias a su acento, sus gags y su peinado, el cual es detallado en la cinta.

Ben Stiller, además del personaje que le hemos conocido en las dos cintas anteriores, se divierte en la piel de Laa, un cavernícola con ímpetu y necesidad de ser querido por quien considera es su padre.

El valor agregado del filme, y tal vez uno de los más divertidos, es la presencia de un australiano, quien ha brillado en el canto, el baile, la actuación y como un antihéroe: por millones querido. Se aplaude este cameo y el hecho de burlarse de uno mismo.

El factor nostalgia para los cinéfilos se suscita gracias a la presencia del fallecido  Robin Williams, en la piel del presidente Roosevelt, quien tiene más presencia en comparación con las dos entregas anteriores, además de que este año y en esta época también se puede apreciar su participación en el filme Una Navidad en apuros, lanzada directamente en DVD.

Asimismo, Mickey Rooney, como Gus, quien hace años hiciera un cameo en Los Simpson, también tiene una pequeña intervención, en lo que supone su penúltima aparición en cine, antes de su deceso en abril a los 93 años de edad.

En resumen, la nueva entrega no saca a nadie de la ignorancia en cuanto a datos históricos, personajes y demás, pero es capaz de ofrecer un rato entretenido, sin que llegue a ser más, para toda la familia.

Dirige:

  • Shawn Levy.

Actúan:

  • Ben Stiller.
  • Robin Williams.
  • Owen Wilson.

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