Birdman

Por Adrián Ruiz Cobijado por una comedia negra, Alejandro G. Iñárritu, como ahora firma sus trabajos, se reinventa en cuanto a género, pero se mantiene fiel a mostrar las complejidades y el dolor del ser humano con su más reciente filme, el cual bien podría fungir ...

Por Adrián Ruiz

Cobijado por una comedia negra, Alejandro G. Iñárritu, como ahora firma sus trabajos, se reinventa en cuanto a género, pero se mantiene fiel a mostrar las complejidades y el dolor del ser humano con su más reciente filme, el cual bien podría fungir como una oda al ego y a la necesidad de todo ser humano por ser querido y aceptado.

A través de los ojos de Riggan (Michael Keaton), un hombre que alcanzó el éxito tras encarnar a un superhéroe, se percibe la necesidad de ser ovacionado, respetado, pero sobre todo querido; su entorno es pobre en cuanto a afecto y relaciones personales, por lo que decide demostrar que, más allá de un enmascarado que le dio la gloria, hay talento y destreza en su oficio, para que esto quede asentado decide incursionar en el rubro donde todo histrión debe mostrar sus tablas sin ediciones ni trucos: el teatro.

Utilizando planos secuencia, los cuales sobresalen por su técnica, la complejidad de Riggan se muestra de palmo a palmo, acompañado por una voz que funge como un alter ego, y la añoranza de la gloria alcanzada en años anteriores, los cuales se presentan en una forma corrosiva. Dicho sea de paso, Keaton ofrece uno de sus mejores papeles en años, a su vez este papel puede ser trasladado a la vida del actor fungiendo como una alegoría para enterrar al enmascarado que encarnó a finales de la década de los ochenta, Batman, que le dio la fama mundial bajo la dirección de Tim Burton.

Las críticas y el poder que éstas ejercen para modificar los patrones de conducta, y de igual modo como los que las emiten se dejan llevar por la visceralidad y el menor interés en poner atención al empeño y esfuerzo que le imprimen aquellos que llegan a poner una puesta en escena. Todo fluye orgánicamente y con un sentido corrosivo, en el que ni la misma Meg Ryan se salva, poniendo al alcance del espectador el destello y genialidad del humor negro de El Negro, consiguiendo nuevos vuelos para el cineastas.

Ya sea por los planos secuencia de antología, el cual marca una nueva forma de realizarlos; por la fotografía destellante de Emmanuel Lubezki, por la interpretación de Michael Keaton, por los matices que se le da al ego, a lo absurdo y superficial de los contenidos de YouTube, entre otros aspectos más, la cinta desemboca en un viaje que va de lo absurdo a lo complejo desencadenando un triunfo total a varios niveles.

Dirige:

Alejandro González Iñarritú.  

Actúan:

Michael Keaton.

Emma Stone.

Edward Norton.

Naomi Watts.

Temas: