La leyenda de las momias de Guanajuato

Por Adrián Ruiz Unas minas ubicadas en Guanajuato, en el año 1810, fungen como marco para que un francés, quien tiene a su mando a todo un grupo de mineros, desate el que todo el lugar se vea rodeado por momias, luego de que una invocación sea interrumpida. Tras este ...

Por Adrián Ruiz 

Unas minas ubicadas en Guanajuato, en el año 1810, fungen como marco para que un francés, quien tiene a su mando a todo un grupo de mineros, desate el que todo el lugar se vea rodeado por momias, luego de que una invocación sea interrumpida.

Tras este prefacio aparecen los personajes por muchos conocidos como Leo (Benny Mendoza), Teodora (Mayte Cordero), Don Andrés (Andrés Couturier), Alebrije (Rafael

Inclán), inspirados en los trazos de Ricardo Arnaíz, quienes se dan a la tarea de encontrar a su amiga Xóchitl, quien luego de ir a comprar unas charamuscas es secuestrada por unas momias.

Paralelo a esta situación Luis, un niño trepidante, se une a Leo para esclarecer las misteriosas presencias que acechan a Guanajuato. Con una animación mejor concebida, trazada y lograda, Anima Estudios mejora la factura de sus filmes, sin embargo, y como ha sucedido en los anteriores trabajos aún falta detallar más el guión.

Destaca la exaltación por el estado de Guanajuato, en el que se percibe la esencia que rige el lugar: las momias —por obvias razones—, las iglesias, las calles coloniales y empedradas.

Si bien es cierto es más dinámica que sus antecesoras, las situaciones carecen de una profundidad inclinándose por gags momentáneos carentes de sustancia e incapaces de bordear profundidad a la trama. En ciertos momentos la película se torna redundante, aunque los chistes han mejorado en forma notable.

A siete años de haber lanzado La

leyenda de la Nahuala, la tercera entrega de esta serie de aventuras, en la que se vislumbra una cuarta y la saga remite un poco a Scooby Doo y su misterio a la orden, Anima Estudios ha mejorado en la animación, la hechura, el movimiento de personajes, el doblaje, pero aún falta más profundidad y tratamiento en la historia.

Los pequeños la disfrutan, los adultos se entretienen con algunos chistes, pero aún hay senderos que se pueden mejorar.

  • Dirige: Alberto El Chino Rodríguez. 
  • Género: Animación

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