Casi treinta

COMPARTIR 
La Crítica 26/08/2014 00:00
Casi treinta

Por Adrián Ruiz

El próximo arribo al llamado tercer piso es algo que agobia al ser humano, pese a que hoy en día los 30 son los nuevos 20. Esta premisa es abordada en el filme en el que a través de Emilio, un hombre que aparentemente lo tiene todo, aún no siente sus metas alcanzadas, su anhelo por convertirse en escritor se ve truncado por falta de valor, ahora convertido en un ejecutivo exitoso y a punto de contraer nupcias con una mujer arrogante. El protagonista hace una recapitulación de su vida, luego de un viaje a su tierra natal, Sonora, donde se reencontrará con sus raíces.

Pese a que la premisa es atractiva, el personaje principal puede causar empatía con cualquiera, el contenido termina por diluirse e incluso ser cansado. Una vez instalado en Sonora, la cinta nos presenta a los amigos de Emilio, en los cuales se invierte bastante tiempo y atención, algunas de las situaciones carecen de dinamismo y se hacen tediosas. Salvo algunas escenas interesantes y frescas como la traducción de los términos sonoritas al lenguaje chilango, así como la escena de un avión, el resto del contenido termina por diluirse. Otro punto a favor son los cameos a consagrados del séptimo arte como Mario Almada, quien en sus buenos tiempos protagonizó grandes hazañas del cine nacional; así como Gabriel Retes, reconocido por filmes como Bandera rota o El bulto, los cuales el cinéfilo agradece.

En lo referente al papel de Eiza González, quien ha emprendido una carrera internacional, se puede mencionar que es relevante en la vida del protagonista. La actriz no lleva el crédito estelar, pese a lo engañoso del cartel. La joven tiene su primer acercamiento con el séptimo arte en la silueta de una musa, una de las escenas a destacar podría ser un plano secuencia en donde los celos, los reclamos y los residuos amorosos hacen de las suyas.

La bandera que ondea al filme es perseguir los sueños, que alguna vez quedaron truncados, no importando comenzar desde cero, el apreciar la vida por lo que es y abrazarla con regocijo, y pese a que el mensaje es noble y loable, el gran pecado de la película es presentarlo en una forma manipuladora, moralina, en el que pareciera que estamos en una congregación de Únete a los optimistas.

La crisis de los 30 no sale bien librada como ocurrió con Efectos secundarios, de Issa López, en la que quedaba de manifiesto todos aquellos hechos preparatorianos que te marcan no sólo durante esta etapa, sino que te acompañan cuando eres todo un Chavo ruco.

 

Dirige:

 Alejandro Sugich 

Participan:

Manuel Balbi

Eiza González

Sara Maldonado

Comparte esta entrada

Comentarios

Lo que pasa en la red